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	<title>Comentarios en: Me voy a Damasco</title>
	<link>http://www.almezzer.com/blog/2010/08/01/me-voy-a-damasco/</link>
	<description>Ni es falso ni es diario. Blog del escritor Alfredo Gómez Cerdá</description>
	<pubDate>Thu, 17 May 2012 21:13:12 +0000</pubDate>
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		<title>Por: Almezzer</title>
		<link>http://www.almezzer.com/blog/2010/08/01/me-voy-a-damasco/#comment-36343</link>
		<pubDate>Fri, 13 Aug 2010 09:56:34 +0000</pubDate>
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					<description>&lt;p&gt;Srta. Julia, a mi regreso de Damasco la primera sensación que puedo transmitir es que deseo volver, a la ciudad y al país entero. Eso sí, procuraré que no sea en pleno verano, pues el calor allí era asfixiante (a veces por encima de 45ºC). Es una de esas ciudades donde hay que dejarse "tragar" y perderse por un entramado de calles y callejas que comunican un barrio con otro en medio de un aparente laberinto, y de pronto casi chocarte con un monumento grandioso, como la impresionante mezquita de los Omeyas, o con un zoco en ebullición constante, o con un bazar de especias, multicolor y oloroso. Damasco es una de esas ciudades viva, muy viva. Es fácil escuchar su pálpito, los latidos que marcan el ritmo de su existencia. Es un cruce de culturas desde hace miles de años, culturas de dentro y de fuera del Islam. De mayoría sunita (con una población cristina importante y hasta con un barrio judio) es punto clave de peregrinación para los chiítas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gracias a Teresa, Ricardo, Hussam y Fairud, que hicieron más agradable mi viaje. Gracias a las personas que acudieron a escuchar mi conferencia en el Instituto Cervantes de la ciudad (precioso, por cierto), a pesar del agobiante calor.
&lt;/p&gt;
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		<content:encoded><![CDATA[<p>Srta. Julia, a mi regreso de Damasco la primera sensación que puedo transmitir es que deseo volver, a la ciudad y al país entero. Eso sí, procuraré que no sea en pleno verano, pues el calor allí era asfixiante (a veces por encima de 45ºC). Es una de esas ciudades donde hay que dejarse &#8220;tragar&#8221; y perderse por un entramado de calles y callejas que comunican un barrio con otro en medio de un aparente laberinto, y de pronto casi chocarte con un monumento grandioso, como la impresionante mezquita de los Omeyas, o con un zoco en ebullición constante, o con un bazar de especias, multicolor y oloroso. Damasco es una de esas ciudades viva, muy viva. Es fácil escuchar su pálpito, los latidos que marcan el ritmo de su existencia. Es un cruce de culturas desde hace miles de años, culturas de dentro y de fuera del Islam. De mayoría sunita (con una población cristina importante y hasta con un barrio judio) es punto clave de peregrinación para los chiítas.</p>
<p>Gracias a Teresa, Ricardo, Hussam y Fairud, que hicieron más agradable mi viaje. Gracias a las personas que acudieron a escuchar mi conferencia en el Instituto Cervantes de la ciudad (precioso, por cierto), a pesar del agobiante calor.
</p>
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		<title>Por: Srta. Julia</title>
		<link>http://www.almezzer.com/blog/2010/08/01/me-voy-a-damasco/#comment-36312</link>
		<pubDate>Mon, 02 Aug 2010 08:19:50 +0000</pubDate>
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					<description>Buen viaje. 
Te esperamos a la vuelta, con ganas, para que nos descubras un poco más de esa ciudad tan diferente a las nuestras.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Buen viaje.<br />
Te esperamos a la vuelta, con ganas, para que nos descubras un poco más de esa ciudad tan diferente a las nuestras.
</p>
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