¿Renacieron?
Dicen que los pinos canarios vuelven a renacer cuando se queman. El fuego deja el bosque chamuscado; sin embargo, en poco tiempo recupera milagrosamente su esplendor, y su verdor. Haberse adaptado a terrenos volcánicos y estar sometidos a altas temperaturas y al riesgo constante de incencios por la presencia de la lava incandescente, les ha hecho incombustibles a lo largo de los siglos. ¡Siempre nos asombra la naturaleza! Me pregunto ahora si el mismo fenómeno estará ocurriendo con los contenedores de papel, vidrio, basura en general, papeleras y otros utensilios de la calle para uso de los ciudadanos. ¿Renacen de sus cenizas una y otra vez para mostrarse en pocos días en todo su esplendor? Da la sensación de que sí, aunque creo que la única diferencia es que este milagro se consigue con el dinero de todos los contribuyentes.



15 de Febrero, 2009 - 17:47
Sí, el pino canario tiene esa peculiaridad: se quema por fuera, pero su interior se mantiene vivo. Aún recuerdo cuando se quemó “Las Raíces” hace ya unos años… desolador paisaje, que aún hoy no ha recobrado toda su belleza. Pero lo único “bueno”, es que sabíamos que los pinos… seguían vivos.
Por cierto, ¡¡qué diferencia de fotografía, hasta salió el sol para que la hicieras!!
16 de Febrero, 2009 - 0:20
Srta. Julia, a ver si aprendemos todos de los pinos canarios, que no nos vendría nada mal.
16 de Febrero, 2009 - 16:53
Todo empieza y termina, nace y muere. Es la vida, no? Es chungo que sea así, pero lo malo es cuando alguien toma la decisión por ti y enciende la cerilla. Da igual que se trate de unos contenedores. El hombre es un lobo para el hombre y para todo lo que le rodea. Eso se sabe desde siempre. No creo que sea divertido. Solo es un instinto y no es para sentirse ogullosa de nuestros instintos
16 de Febrero, 2009 - 22:54
Stefi, leyendo tu comentario se llega a la conclusión de que se puede trascender a partir de cualquier cosa. Se empieza por unos contenedores de reciclaje y se puede acabar hablando de metafísica. Bien.
17 de Febrero, 2009 - 11:56
Creo que en este caso, lo que le ocurre al moviliario urbano es que es REEMPLAZADO, es decir, substituído por otro que hace las veces de aquél.Y también creo que eso de “reemplazar” se nos da mucho mejor a la personas que lo de “renacer” o “resurgir” de las cenizas. Esto último es mucho más costoso(no me refiero a la cuestión del dinero material), requiere un esfuerzo, un tiempo(igual que los pinos, no renacen de un día para otro)y una adaptación como tú bien dices a circunstancias bastante “duras” o adversas que nos obliguen(igual que a los pinos:lava volcánica, elevadas temperaturas…)a mantenernos erguidos, a seguir luciendo nuestro esplendor. La famosa frase:ser “incombustibles al desaliento” creo que tiene mucho que ver con el tema aquí mencionado.Me gusta más la idea de En fín,que cuando de cosas, y objetos materiales se trata es fácil(aunque cueste sus dineros)reemplazarlos por otros, pero cuando lo que se quema, se destruye, y se reduce a cenizas va más allá de un acto de vandalismo callejero porque toca la esencia del ser humano,….la sustitución no nos vale.¿Se podrían sustituir a los causantes de la “quema” por otros, “reemplazarlos”?? Y si fuera posible, ¿sería para que éstos nuevos hicieran las veces de aquellos??….No, mejor no.
17 de Febrero, 2009 - 18:48
Recuerdo que La Regenta de Clarín comienza diciendo cosas como: “la heroica ciudad dormía la siesta”; y, más adelante:”-la ciudad- hacía la digestión”.
Creo recordar que a eso se le llama personificación; por eso veo de lo más normal que usted haya escrito que la ciudad dormía. No le encuentro ningún problema a las personificaciones. Escribo esto desde mi condición de lector, normal y corriente.
Ánimo, y no se tome a mal las cosas de los lectores, que en el fondo nos mantenemos en la vida con las mismas penas.
GRacias.
17 de Febrero, 2009 - 18:51
No les encuentro ningún problema a las personificaciones -creo que se dice mejor-. Las cadenas de la gramática… me tienen frito.
18 de Febrero, 2009 - 0:31
la personificación no es prosopopeya? de prosopo, que es rostro….
19 de Febrero, 2009 - 19:41
Sí, así lo dice un libro de BUP que tengo en casa. La personificación o prosopopeya. Por ejemplo: “llora el arroyo”.
Aunque de esto, repito, sólo sé por mi condición de lector, que puede equivocarse como el que más.
Gracias.
22 de Febrero, 2009 - 11:15
comparto con Asunción lo que hacemos a veces los seres humanos, SUSTITUIR. Las cosas se sustituyen, los SERES VIVOS cuando pueden SOBREVIVEN a condiciones adversas lo hacen poco a poco, aprovechando todos los estímulos del entorno. Eso es un trabajo difícil. En el caso de los procesos humanos no se hace de hoy para mañana, se va haciendo con un entorno nutritivo y ganas de vivir; realizando nuevas experiencias cotidianas que mas tarde te van a permitir dar saltos menores hasta llegar a los mayores.
EL EFECTO SUSTITUCION O COSIFICACIÓN DE LOS HUMANOS EN ESTE MOMENTO ES UN HECHO.
¡QUÉ LE VAMOS A HACER!
4 de Marzo, 2009 - 22:03
Asunción, Alia, estoy con vuestras opiniones y vuestras reflexiones. Sin duda, es mucho más difícil renacer que reemplazar. La sociedad actual está por el reemplazo de todo y de todos. Renacer se ha reducido a un acto de intimidad, pero aun es posible. Renazcamos de nuestras cenizas antes de volvernos definitivamente “cosa”.