Cinismo

Cinismo no viene de cine, aunque quiera referirme a una película. Dice el diccionario que cinismo es “descaro en la defensa o práctica de cosas condenables; impudencia, desvergüenza, procacidad descarada.”
Ayer vi solo un fragmento de una gran película, Apocalypse Now. Se trataba de la famosa escena en que los helicópteros bombardean una y otra vez una aldea vietnamita. Las bombas van cayendo indiscriminadamente, arrasándolo todo, con la música de Wagner de fondo. Mientras, el mandamás (no recuerdo la categoría que tenía), interpretado por un genial Robert Duvall, solo parece preocupado por las olas de la playa, donde tiene pensado practicar surf. La masacre de los vietnamitas en brutal, despiadada e indiscriminada. El napalm incendia sus casas, sus cultivos, sus bosques… Las ametralladoras los acribillan. Y entonces hay un detalle: un helicóptero ha aterrizado y varios civiles asustados se acercan a él en busca de ayuda, entre ellos va una joven con un sombrero de paja. Ella lanza ese sombrero al interior del helicóptero. Dentro hay una bomba, que explota al momento, destruyendo el aparato. El mandamás, con su enorme sombrero de vaquero, lo ha visto todo desde el aire y, simplemente, exclama: “¡Qué salvajes!”
Los poderosos siempre han sido unos cínicos.



13 de Diciembre, 2008 - 10:32
de esta peli me quedo con la banda sonora: desde Wagner a The Doors….
y la escena del bombardeo es mítica, sólo comparable con la partida de ajedrez del séptimo sello… por ejemplo!
es un pelicula excelente, que hay que ver al menos, una vez en la vida.
besitos de sábado :D
18 de Diciembre, 2008 - 10:37
Hola Alfredo,te envié un correo hace nos días sobre mi personal opinión sobre uno de tus libros y he aprovechado esta entrada tuya “CINISMO” porque evidentemente no va conmigo eso de ser “cínico” y mucho menos con personas a las que respeto y admiro. Creo que tan solo me he aguantado las ganas de decir exacamente todo lo que pienso y opino cuando he tenido que “lidiar” con representantes públicos para conseguir aportaciones y apoyos para los proyectos que llevamos a cabo en la Asociación Amidown de Síndrome de Down. Y, en ese campo si que he visto comportamientos con cierto grado de cinismo: bien por la integración y normalización, pero mejor en otro colegio que esté más preparado,// o mejor que haga otra actividad deportiva porque aqui….,
Un cariñoso abrazo.
21 de Diciembre, 2008 - 0:07
María José, yo la he visto ya cinco o seis veces. No me cansa, aunque con el nuevo montaje de Coppola pase holgadamente de las tres horas, y a pesar de que el cine bélico no me motiva demasiado. Pero aunque parezca un disparate, creo que esta película no es estrictamente bélica; es -como el libro de Conrard- una reflexión sobre el ser humano, sobre los peores instintos del ser humano, que todos -nos guste o no- llevamos dentro.
21 de Diciembre, 2008 - 0:10
Asunción, no sé si habrá grados de cinismo, pero da la sensación de que los humanos cuanto más poder ostentan, más cínicos se vuelven. Eso, claro está, entre otras cosas.