Página personal de Alfredo Gómez Cerdá

Un viejo recuerdo

guitarraLos que vamos acumulando años irremisiblemente (todos lo hacemos, pero no en la misma cantidad) a veces recordamos cosas y, es inevitable, nos decimos que los tiempos han cambiado. Parece incuestionable. Sin embargo, hay momentos en los que, al menos yo, tengo la sensación de que nada ha cambiado, y sobre todo no han cambiado los instintos más rastreros del ser humano, que lo conducen hacia la violencia, la intransigencia, la insolidaridad y otros males de gran calado. Todo cambia, pero todo sigue igual. Ya lo dijeron los clásicos de la Antigüedad, en su momento.

Ocurren cosas que me recuerdan hechos que yo viví hace mucho tiempo. Hoy recuerdo un poema que escribí hace treinta años, después de un conciento de una cantautora sudamericana, en una especie de pub, cuando un grupo de guerrilleros de Cristo Rey irrumpió violentamente en el local y, a punta de pistola, nos tiraron los vasos a la cara, nos insultaron, cantaron sus himnos brazo en alto y, sin dejar de amenazarnos y de romper todo lo que hallaban a su paso, se marcharon tan campantes.

huyendo de las tristes multitudes
me acurruqué entre la desesperación y el ansia
de dejar de percibirme
levantaba murallas de alcohol y puñetazos en el aire
tras las almenas cristalinas
me oprimía en los genitales
la máquina de escribir desacostumbrada
a tales sobresaltos
casi ya derrotado la vida tirándome del cuello
hacia la corriente imperfecta del ruido
 
hablaste de una cadena de brazos
que daba tres vueltas a la redondez del planeta
de un ascenso comunitario
de una lucha eterna en el amor y la muerte
de un porvenir violento y bello
me cautivó tu voz y sólo pude
deslizarme entre las cuerdas de tu guitarra
flotar en el espacio que tu garganta iluminaba
 
entonces entraron ellos nos tiraron
las almenas a la cara a punta de pistola
y nos obligaron a cantar sus himnos
fue en este madrid  –lo recordaré–  a finales
de mil novecientos setenta y no sé qué

Lo que no recuerdo es qué me impulsaba entonces a escribir sin signos de puntuación. 

9 comentarios sobre “Un viejo recuerdo”

  1. olga dijo:

    Y entonces, llegaron ellos.
    Me sacaron a empujones de mi casa
    y me encerraron entre estas cuatro paredes blancas,
    donde vienen a verme mis amigos
    de mes en mes…,
    de dos en dos…,
    y de seis a siete…

    Hola Alfredo: esta canción de Serrat es la que me has evocado con tu comentario…, será que este país aún sigue teniendo “demasiados”locos de muchas especies.

  2. Almezzer dijo:

    Sí, Olga, esa sensación ha sido la que me ha hecho escribir el comentario y desempolvar un viejo poema. No sé si se trata de “locos de muchas especies” o de algo peor. El problema es que hay actitudes salvajes que ni siquiera obedecen a un determinado fanatismo, sino que son gratuitas, y ni siquiera los que las practican saben por qué lo hacen. Estoy convencido de que, como siempre, alguien saca tajada de todo esto.

  3. alia dijo:

    Alfredo, parece que ante la irracionalidad de personas que pierden lo mejor que tiene el ser humano, vuelve la poesía vieja y nueva.
    Acabo de leer tu poema, me ha emocionado y he recordado que Cortazar nos impresionaba aquella época y siempre…. Un saludo.

  4. Almezzer dijo:

    Alia, la poesía siempre ha estado ahí, muy cerca de nosotros, dispuesta a acompañarnos. Lo malo es son muy pocos los que se dan cuenta de su presencia. Decía Chesterton que lo peor que le puede pasar a un hombre es estar ante algo bello y no darse cuenta. ¡Cortázar! ¿Cómo olvidar a Cortázar? ¡Siempre Cortázar!

  5. Srta. Julia dijo:

    No.
    No son tantas cosas las que han cambiado. Avanzamos en el más puro sentido tecnológico y retrocedemos en todo lo que concierne a la persona. Menos empáticos, menos emocionales, menos, menos, menos, siempre menos. Más violentos, más intransigentes, más elitistas, más, más, más… Dicen que siempre debe de haber un equilibrio. Y yo me pregunto ¿éste es el equilibrio?

    Esas palabras “Cristo Rey”, las he leído mucho en las últimas semanas. Están pintadas por Via Augusta (a la altura Plaza Artós), Balmes con General Mitre… y seguramente quien las pintarrajea en las marquesinas, en las paredes, no sabe realmente lo que significa (o sí), pero tan solo leerlas mientras das un paseo… indigna.

    Yo nunca he sido buena poeta, una lástima, pues sí me gusta la poesía. No sé que te llevaría a escribir sin signos de puntuación, pero me ha gustado leerlo así. Me he permitido la licencia de leerlo en voz alta y ser yo misma la que se los pusiera, a través de la dicción.
    Un saludo

  6. Almezzer dijo:

    Julia, es cierto, aun se siguen viendo pintadas del tipo de “Viva Cristo Rey”, y otras frases que pretenden resucitar ideologías totalitarias, intransigentes y violentas. Lo primero que piensas es que has entrado en el túnel del tiempo y has dado marcha atrás; pero no. Además, hay otras “presencias” de quienes realizan las pintadas, y esas suelen ser más peligrosas.

  7. maria jose reche dijo:

    no estoy de acuerdo con la señorita julia….
    hay que buscar la flor en el estercolero!!!!
    ¿la cantautora era violeta parra?
    un beso muy grande ;)

  8. Almezzer dijo:

    María José, está claro que el abono de las plantas y las flores es puro estercolero. Es el ciclo de la vida. Lo malo es que algunos quieran extender e imponer el estercolero y, con ello, conseguir que todo se reduzca a pura mierda.

    ¡No era Violeta Parra! ¡Qué pena! Violeta Parra se suicidó en 1967 y creo que jamás estuvo en España. Sí en Francia, donde vivió varios años. ¡Me hubiese encantado haberla escuchado en directo! Me sigue conmoviendo su voz, su forma de cantar y esas letras de sus canciones, a veces tan antagónicas. En un mismo disco podemos escuchar: “Gracias a la vida que me ha dado tanto”, y después: “Maldigo el vocablo amor y toda su porquería.”

  9. Srta. Julia dijo:

    Puntos diferentes de ver las cosas ¡¡eso es lo magnífico de la vida, no?!!

    Aunque solamente dies que no estás de acuerdo conmigo, pero no especificas en qué… ¿en que avanzamos tecnologica y retrocedemos humanísticamente? Porque eso es lo que observo cada día

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