Página personal de Alfredo Gómez Cerdá

Hoteles

hotelesAcabo de estar unos días en Albacete, dando charlas en bibliotecas; dentro de un rato me iré a León, donde permaneceré toda la semana, también dando charlas; y luego, Almería; y un poco después, Bilbao. Y con el año nuevo, Valencia, Granada, Málaga, Sevilla, Galicia, Pamplona y no sé cuántos sitios más. No voy a valorar aquí y ahora si esto es bueno o malo, si es interesante y enriquecedor, o no.

Solo quería hablar de hoteles. Me paso media vida en hoteles. Sé que mucha gente no lo soportaría. Me lo dicen, incluso. No podrían vivir tanto tiempo de acá para allá, lejos de su casa, de su cama, de su almohada y, por supuesto, lejos de algunas peronas queridas. Vivir así te hace sentir un poco nómada y un poco desarraigado, y eso a mí no me disgusta. Me han reprochado más de una vez que mi desarraigo por las cosas y por las personas, mi insatisfacción permanente, solo son síntomas de inmadurez. Si es así, si todo lo que me pasa es un problema de inmadurez, a estas alturas de mi vida sospecho que ya no tiene remedio. Moriré inmaduro. Y ahora que lo pienso, es una pena morir inmaduro.

En el fondo me gustan los hoteles. Siempre me han apasionado esos escritores que en un momento de su vida decidieron vivir en un hotel, o en varios, renunciando a algo que parece tan esencial para cualquier ser humano como un hogar. Yo lo he pensado a menudo, y lo he manifestado incluso. Los que me escuchan se lo toman a broma. Quizá un día les sorprenda. Venderé todos mis bienes y utilizaré el dinero para pasar el resto de mi existencia de un hotel a otro, con poco equipaje, solo lo justo. En el fondo, los hoteles son un micromundo que cada día se renueva, se recrea. ¡Esconden tantas historias las paredes de los hoteles! ¿Qué cosa mejor puede hacer un escritor que buscar esas historias, esos sueños, esas frustraciones, esos encuentros, esos desengaños, esas soledades, esa vida, dentro de esos edificios conocidos en el mundo entero con la misma palabra: Hotel?

21 comentarios sobre “Hoteles”

  1. maria jose reche dijo:

    Valencia :)

  2. Nana Theremin dijo:

    Te imagino simulando que tomas un café en el restaurante del hotel a la hora del desayuno. Y digo “simulando”, porque en realidad estás preguntándote qué clase de relación tienen esos dos de la mesa de al lado, o si la sonrisa de la camarera es la misma para ti, que para ese señor tan desagradable que se queja por todo y mezcla la panceta con el colacao ¡Buajj! O a lo major estás pensando si mañana deberías copiarle el desayuno a ese tipo que parece tan seguro de si mismo… bueno, ahora que le miras mejor, tiene pinta de infeliz.
    Pienso que seguramente, en la vida no te interesa ser protagonista de la historia, sino creador. En un hogar no tienes más remedio que ser uno de los personajes principales de la trama. Claro que… si la historia es interesante y no hay mucha sangre.
    ¿Te imaginas que en la mesa de al lado, en tu mismo hotel, hubiera una persona tan observadora como tú, que te convirtiera en personaje de su historia? ¡Olvídalo! Es poco probable. y de todas formas, nunca lo sabrás.

  3. Reyes dijo:

    A mi hija mayor le gustan las películas de miedo y también los hoteles. Pues bien, ayer decidimos ver su padre y yo con ella, “El Resplandor”.
    Sin que me guste demasiado este género, la de Kubrick basada en la novela de Stephen King, me parece buena, quizá porque siempre disfruto con las interpretaciones de Jack Nicholson. En esta película encarna a un escritor, que a falta de ideas para su nueva novela, decide permanecer, con su mujer e hijo, en un hotel entre montañas, enorme y solitario, todo el invierno.
    Como tú dices, el hotel “Overlook”, el de la película, encierra muchas historias entre sus paredes, pero todas escalofriantes. Y sí, Jack consigue escribir su novela, larga, de muchas hojas, pero cuyo contenido se reduce a una frase repetida miles de veces: “all the work and no play, makes Jack a dull boy” que mi hija me tradujo por “todo el trabajo y no jugar, hacen a Jack un chico aburrido, sordo…” (dull, tiene muchas acepciones).
    Hacía tiempo que no me asomaba a tu falso diario y tenía tan reciente la película, que no he podido evitar establecer la relación. No es que Jack me recuerde a ti, ni mucho menos, pero lo que cuentas acerca de los hoteles me ha hecho recordarla y también pensar en que yo relaciono “hotel” con vacaciones, asueto, salirme de lo cotidiano, placer, no tener que hacer la cama ni limpiar… y nunca me recuerda a trabajo (quizá a ti sí), pero si pienso en que tuviera que vivir siempre en un hotel… no, no, decididamente no. Prefiero vivir en la casa que he elegido, que he decorado, en la que de vez en cuando tengo que reconstruir algo, de la que todavía debo una parte al banco y en la que he formado una familia.
    Si no has visto la película, te la recomiendo. Nicholson no tiene desperdicio, si no fuera por el doblaje que le han puesto.

  4. Ana dijo:

    La primera parte de tu post me ha traído a la memoria una frase que mi abuela decía muy a menudo, a propósito de cualquier pueril comentario, hazaña o demostración masculina:
    ‘Los hombres pasan de verdes a podres sin pasar por la madurez’…. (sin acritú…:P)

    Respecto a lo del hotel, no lo comparto, por supuesto, si no no tendría gracia salir de vacaciones, ¿o quizás tus vacaciones serían volver a tu casa? Más que nada por cambiar de aires, vaya.

    Y hablando de historias en hoteles, aquí te/os dejo un enlace por si te/os apetece echarle un vistazo…

    Ya lo dijo el Sabina….’hotel, dulce hotel’ ;-)
    http://www.historiasenhoteles.com/

  5. natalia dijo:

    Enlazando con el comentario de Reyes, también hay una creación de Stephen King sobre un hotel, en este caso relato corto, llamada la habitación 1408, que ha sido llevada al cine. La verdad es que a mí el cine de terror no me gusta demasiado, pero esa película en concreto sí.

    En fin, yo tampoco sé si podría pasar tanto tiempo en un hotel, pero admito que es muy interesante observar la cantidad de gente que pasa por ellos. Es igual que contemplar a las personas en el tren (sobre todo si el viaje es largo y tienes que dormir allí), y en menor medida, en el metro, autobús, cafetería, cualquier sitio donde puedad observar a la gente durante un ratillo ^^

    Por cierto, que se te den bien las charlas ^_^

    ¡Besos!

  6. PACO dijo:

    Pero, ¿cuándo te vas a pasar por Burgos? Veo que vas a cantidad de sitios y lugares y entre ellos no está Burgos. Sabes que aquí eres bien recibido…

  7. Ocasiones dijo:

    Pues a mí me encanta viajar, pero siempre con la posibilidad de volver a mi hogar, para mí es uno de los pilares de mi vida.
    Un beso!

  8. Almezzer dijo:

    Reyes, creo que no pensaré mucho en los hoteles de los que me hablas o de lo contrario me costará trabajo conciliar el sueño. Recuerdo uno precioso de Burgos, al que espero volver, una antigua iglesia reconvertida, con su claustro y todo, en pleno centro. Creo que si por los pasillos de ese hotel apareciera el Jack Nicholson encoloquecido de “El resplandor” me echaría a reír.

    Hay una frase que muchos bohemios y, por lo general, “gente de mal vivir” se atribuye. Creo que el primero que la dijo fue Rafael Azcona, recientemente fallecido: “Como fuera de casa, en ninguna parte.” Yo no diré si la comparto o no. Tú tienes muchos motivos para no hacerlo.

  9. Almezzer dijo:

    Ana, los dichos y refranes populares… ¡ya se sabe! ¿Recuerdas ese de “La mujer en casa y con la pata quebrada”? ¿O ese otro de “Más vale lo bueno conocido que lo malo por conocer”? ¡Ufff! El problea es que los refranes son siempre una simplificación, en el menor de los casos, y algo peor en otras ocasiones. Pero no dudo que tienen su enjundia y algunos hasta su gracia. Por cierto, hay uno que dice: “Mujer refranera, mujer puñetera”. Chica, sin “acritú”.

  10. Almezzer dijo:

    Natalia, estoy de acuerdo contigo. Todo depende de la actitud de cada persona. Cualquier lugar puede resultar apasionante, y nosotros mismos podemos contribuir a que lo sea o no. Has citado otros lugares mágicos para mí: los trenes y las cafeterías. Me encanta viajar en tren y en cualquier ciudad donde me encuentre trato de localizar esas cafeterías “con encanto” donde puedes sentarte tranquilamente por la tarde con un café caliente y tiempo por delante para escribir, observar, soñar… Incluso, más de una vez he pensado escribir algo sobre esas cafeterías, que suelen ser antiguas, con mesas de madera torneada y envejecida, con mármoles, con espejos roñosos en las paredes, con grandes ventanales a la calle y con muchas señoras entradas en años a eso de la media tarde.

  11. Almezzer dijo:

    Paco, tengo muy buenos recuerdos de Burgos y de sus hoteles, como le decía a Reyes. Hace años, en el ascendor de un hotel de Burgos recibí una notica estupenda (iba solo y en aquella época no existían los teléfonos móviles). Es posible que vuelva en los próximos meses, pues voy a estar cuatro días por Castilla y León, pero no me han concretado las ciudades, así que una podría ser Burgos. Será un placer, como siempre.

  12. Almezzer dijo:

    Ocasiones, no queda claro si uno de los pilares de tu vida es viajar o tu hogar. Yo supongo que las dos cosas. Ya nadie (al menos en le Primer Mundo) inicia un viaje sin planificar de algún modo la vuelta. Y son muchos los que sostienen que lo mejor del viaje es volver y contárselo a los demás. Algunos -no me cabe la menor duda- solo viajan para eso.

  13. Nana Theremin dijo:

    Alfredo, te recomiendo que no sigas las normas de los “blogueros” al pie de la letra. Aquí ocurre como en la vida real, que siempre hay alguien dictando reglas difíciles de cumplir. Si no quieres que tu propio blog empiece a caerte gordo, escribe entradas sólo por placer. Y, aunque reconozco que me encanta leer tus contestaciones a mis comentarios, también te aseguro que entiendo que no contestes a todos. Empieza, por ejemplo, por éste. Este es el trato: no me contestes. ¡Qué libertad! Iré más allá: no te molestes ni en leerlo… He ido demasiado lejos, ya te estoy imponiendo normas difíles de cumplir.
    Por cierto, ¡Claro que era yo la chica de la mesa de al lado! ¿No me reconociste? ¡Y eso que me puse las tijeras en la nariz!

  14. Almezzer dijo:

    Nana Theremin, como el hotel de Almería donde me encuentro ofrece conexión gratis a Internet puedo leer tu respuesta y contestarte, aunque me digas que no lo haga. Por cierto, no entiendo por qué unos hoteles te ofrecen esta conexión gratis y otros te cobran hasta 18 € al día. Me niego a pagar por la conexión en los hoteles, aunque venga con todos los gastos incluidos.

    Cuando acabe de escribir estas líneas bajaré a la cafetería a tomar algo ligero para cenar. Me sentaré solo y observaré como de costumbre las mesas de al lado. Te aseguro que si veo a una mujer con unas tijeras en la nariz te reconoceré inevitablemente. Estaré pendiente. A lo mejor, sin darnos cuenta, ya hemos comenzado las novelas. Yo estoy en la tuya y tú, en la mía.

  15. Juan Pedro Toledano dijo:

    Sólo saludarte y agradecerte los momentos compartidos esta mañana del 3 de diciembre en nuestra biblioteca del IES El Palmeral de Vera. Los jóvenes y todos los presentes hemos disfrutado y celebrado tu compañía, sencilla y cercana como la gente de nuestro pueblo.
    Gracias, aquí tienes un enlace que para nosotros es un grato recuerdo.
    http://palmeralbiblioteca.blogspot.com/

  16. lector dijo:

    Se ve que eres un hombre universal, tan viajado, cuantas experiencias. lector

  17. Carmen dijo:

    La verdad para estar en ellos algunas veces al año y conocer los nuevos, etc, esta muy bien, pero todo el tiempo… yo no podria.De todos modos esta muy bien que a ti te guste…

  18. Almezzer dijo:

    Carmen, lo que ocurre es que a veces mitificamos algunas cosas (hogar, dulce hogar) y denostamos otras. En todo caso, creo que será la propia experiencia de cada persona la que irá configurando su vida y, por supuesto, sus gustos. Yo no puedo afirmar que sea capaz de irme a vivir a un hotel para el resto de mi vida, aunque de vez en cuando lo piense.

  19. juana dijo:

    Que bien

  20. laura dijo:

    Tremenda informacion

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