Sosiego
Creo que no hay palabras feas, pero también creo que algunas son especialmente bonitas, como “sosiego”, de origen latino. Además de bonitas por su mera fonética, sugieren por sí mismas su significado. Sosiego: quietud, tranquilidad, descanso, calma, serenidad, placidez, paz… ¡Y qué cantidad de matices pueden introducir los sinónimos! Hay personas que transmiten sosiego y otras que transmiten justamente lo contrario. Cada cual que elija la compañía.
Pero también hay lugares que transmiten sosiego. Es conveniente acercarse a ellos con frecuencia, sentarse a su lado en silencio, mirarlos hasta cansarse y despedirnos con un guiño cómplice. Lugares con sosiego son algunos valles pirenaicos y, en especial, los de Boí y Taüll, salpicados de pequeñas iglesias de un románico sencillo, austero, sosegado y, por eso mismo, bellísimo y sobrecogedor. Pero si os pilla retirado, queridos mirones, abrid bien los ojos, aguzad los sentidos, y encontraréis seguro un sitio así más cerca de vuestra casa. ¡Mucho sosiego!



8 de Octubre, 2008 - 16:00
Le doy la razón, a menudo utilizo la palabra sosiego en mis relatos. Me gusta mucho.
Así es nuestro castellano, libre, cualquiera puede disfrutarlo.
8 de Octubre, 2008 - 20:22
A mí, sosiego siempre me lo ha transmitido la poesía de Fray Luis de León. Esos versos que dicen:
“¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido,
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!
(…)
Del monte a la ladera
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.
(…)
Ténganse su tesoro
los que de un flaco leño se confían:
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.”
“Porfían”. Otra palabra muy bella, por cierto.
8 de Octubre, 2008 - 21:12
Estoy contigo, Tesifonte, o mejor dicho, estoy con Fray Luis de León. ¡Que grande Fray Luis!
“Tu nombre es suave olor bien derramado,
y no hay olor, que iguale tus olores.”
Por cierto, te llamas como un personaje de “La colmena”, de Camilo José Cela. Pero estoy seguro de que lo sabes.
9 de Octubre, 2008 - 8:50
Una palabra preciosa “sosiego”, y que hoy en día casi no llevamos a la práctica. Disfruto con esos minutos de placer que me produce el sentarme en un banco en medio de una gran avenida, los coches acelerados y las personas corriendo de un lado a otro… mientras yo observo, casi paralizando el tiempo, con “sosiego”. Pero poco a poco me mimetizo con los que corren, con las prisas, y el tiempo se acelera y en ese banco, solo queda mi sombra.
Por cierto, preciosa iglesia románica la de Sant Climent de Taüll.
9 de Octubre, 2008 - 13:07
A veces, en la vorágine del trabajo diario, agradeces una palabra amiga, una frase de aliento o un guiño que te haga sonreir y relajar la tensión de la mañana. Esta reflexión tuya y esa imagen que inspira paz han conseguido este efecto: “sosiego”. Ha sido una buenísima idea hacer un alto en el camino del ajetreo y hacer de mirona en este blog amigo
10 de Octubre, 2008 - 16:29
Srta. julia, creo que sosiego es compatible con una vida plena y llena de actividad. Más que compatible, es necesario. Es una forma de cargar pilas para reanudar la marcha. Cada persona tiene su propio ritmo vital, y debe seguirlo. Unos harán veinte cosas mientras que otros no pasan de dos. Lo importante es hacer cosas que nos motiven, que nos gusten, que nos enriquezcan… Si es así, la palabra estrés no entrará en nuestro vocabulario. Creo que el estrés aparece cuando nos descubrimos haciendo lo que otros quieran que hagamos, o cuando soportamos situaciones o personas que nosotros no hemos elegido.
10 de Octubre, 2008 - 16:31
Tamarán, hace poco me decía una amiga que el color del Mediterráneo en las costas de Croacia invitaba al sosiego y a la ensoñación. Yo no he estado en Croacia.
10 de Octubre, 2008 - 22:05
Tampoco he estado en Croacia, aunque si en Varna (Bulgaria) donde pude disfrutar, saborear y vivir el significado de la palabra sosiego observando el amanecer más increible que existe: el del Mar Negro.
Si tampoco ha estado, se lo recomiendo. Un lugar diferente, especial al que acudir a visitar.
Un saludo
11 de Octubre, 2008 - 15:25
Srta. Julia, pues tampoco he estado en Varna ni en el mar Negro. ¿De verdad el amanecer allí es el “más increíble que existe”? No dudo de su belleza, pero muchas veces el grado que esta alcanza depende de otros factores, como por ejemplo un estado de ánimo especial, o una compañía también especial. Esas cosas llegan a modificar la percepción de la realidad. Si visitamos un lugar con una pesona de la que estamos locamente enamorados seguro que el lugar nos parecerá muy bello, aunque se trate del estercolero de Valdemingómez (sí, exagero un poco). Pero por supuesto no dudo de la belleza del amancer en el mar Negro.
13 de Octubre, 2008 - 9:27
Y lo necesario que es a veces. Me apunto la recomendación, gracias!!
(aunque más de una vez me he dado cuenta de que el sosiego tenía que buscarlo más en mí mismo que en cualquier otro lugar. Aunque, eso sí, esos lugares ayudan!)
14 de Octubre, 2008 - 23:18
“He buscado sosiego en todas partes,y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado,con un libro en las manos”.Thomas De Kempis
A veces no es necesario salir de nuestro entorno cotidiano para encontrar esos momentos de tranquilidad que nos hacen sentir bien.
A mí,sosiego,también me lo transmite mi propia casa,un libro interesante,una canción,una película,una charla amena,observar a un niño pequeño mientras duerme….tantas y tantas cosas…
También me gusta sentir ese sosiego en lugares tan hermosos como esos valles pirenaicos,claro que sí;pero como me pilla retirado,propongo otros más cercanos a mí,al lado del mar: pasear por alguna playa solitaria ó sentarse a la vera de algún faro.
Propongo otra palabra bonita(al menos para mí):”elogio”.
16 de Octubre, 2008 - 0:19
Fer, lo de buscar dentro de uno mismo a veces me suena a cantinela. Es que se repite demasiado en todas las religiones o en todos los manuales de ética o de conducta. De todas formas, no voy a negarlo. Pero solo tienes que echar un vistazo a esos correos masivos que nos llegan por Internet para ver de cuántas maneras se repite el mensaje de “busca dentro de tí”. Todo parece estar dentro de nosotros: el secreto de la felicidad, la sabiduría, el sosiego, el sentido de la existencia… La cuestión es que “lo de dentro” sin “lo de fuera” no tiene razón de ser.
16 de Octubre, 2008 - 0:31
Marian, nos confirmas lo que le decía a Fer sobre el sosiego interior que proclaman todas las religiones, incluida la cristiana, con el beatro Kempis a la cabeza. Me resulta curioso observar la cantidad de mensajes que se pueden cruzar en un blog y, sobre todo, la disparidad de enfoques e interpretaciones, en función de lo que cada uno haya entendido. Pero veo que en esta entrada predomina lo de buscar dentro de uno mismo. ¡Pues a buscar! De todas formas, esos lugares que comentas seguro que ayudan: la orilla del mar o la vera de algún faro. ¡Cuánto sosiego!
16 de Octubre, 2008 - 20:05
Uy, Alfredo, si yo estoy de acuerdo contigo. Me he expresado mal, me refería a algo más práctico con buscarlo dentro de mí mismo, precisamente, por ejemplo, a frenar todos esos estímulos que me vienen desde fuera y que, sin que yo me dé cuenta, me estresan. A tomarme la vida con más calma, coño (se pueden decir palabrotas aquí?) que no pasa ná si no compro el pan hoy. A ese tipo de sosiego me refería que, a las personas perfeccionistas como yo, muchas veces se nos escapa precisamente por buscarlo.
17 de Octubre, 2008 - 16:12
Fer, como tú dices, estamos de acuerdo. Sosiego para mirar mejor. Siempre he creído que para mirar las cosas hace falta un poco de sosiego, incluso para mirarse uno mismo (no el ombligo, por supuesto).
17 de Octubre, 2008 - 19:26
Me gusta el sosiego en su justa medida, porque tiendo a ser muy activa, y mucho sosiego me aburre, pero el rincón que has escogido, el valle del Boí me parece precioso, me encanta, y en esas semanas entre la primavera y el verano, es todo un placer dar largos paseos por allí…