Página personal de Alfredo Gómez Cerdá

Sobre los placeres

Limpiar es un placerHace ya algunos años, un amigo, creativo de publicidad, me comentaba indignado que la Generalitat de Cataluña había prohibido la difusión de un anuncio en prensa sobre un raticida. El cartel, que debía figurar en los periódicos a toda página, recogía fotografías de presos, con su traje de reclusos y su número correspondiente. Y el slogan -motivo de la prohibición- decía con letras grandes: “Acabamos con todo tipo de plagas.” Y luego, claro está, el nombre de la marca.

Ahora acabo de encontrarme en el buzón de mi casa esta otra propaganda: “Limpiar es un placer… sobre todo si lo hacen por ti.” El slogan tampoco tiene desperdicio, y más si lo ligamos a las imágenes: la chica rubia de arriba, enguantada y con cara de circunstancias, y la sonriente y uniformada morena de abajo, que parece estar disfrutando haciendo camas o limpiando ventanas.

Había escrito algún comentario más, pero acabo de borrarlo. No merece la pena. Sacad vuestras propias conclusiones, queridos mirones. Yo siempre he pensado que no debemos traspasar nuestros propios placeres a los demás. Se empieza por ceder el “placer” de limpiar y podemos acabar por ceder otros, como iir al cine, escuchar música, pasear por la orilla del mar, hacer el viaje de nuestros sueños, enamorarse…  

16 comentarios sobre “Sobre los placeres”

  1. Ocasiones dijo:

    Esto pasa muchas veces, sobre todo, en la sociedad actual.
    La dignidad es sólo para unos pocos que quizás no se la merezcan tanto como otras personas honradas y trabajadoras. Es decir, en el caso de este cártel y el otro que comentas, le están dando más dignidad a unos presos que a unas mujeres que están limpiando cuando no es así, tienen la misma dignidad, porque son personas humanas igualmente, no por ello unas deben tener más derechos que otras.
    Por otro lado y, siguiendo con el último tema que planteas, la sociedad de hoy en día está agandulada, se le caen los anillos por trabajar y, además, está innutilizada, porque ya no saben hacer nada, precisamente por eso mismo, porque siempre se lo han hecho todo, han creado seres inútiles que tienen que comprar la comida en “La casa del Yayo” porque no saben cocinar, tienen que llamar a sus madres para que les limpien, porque no saben, sólo darse placer y culto al cuerpo, que no está mal, pero todo en un equilibrio.
    Estoy asustada, porque mi generación es una generación, en su mayoría, inútil, que no sabe hacerse ni la cama y luego se cargan de leyes.
    Estoy asustada porque nadie toma responsabilidad de nada, siempre es culpa del otro.
    Estoy asustada porque mi generación ha vivido el: “Como me pegues se lo digo a mis padres” o aquello de “Papá (llorando), la seño me ha dicho que tengo que hacer más deberes y me ha reñido en mitad de la clase” y el padre o la madre del niño en cuestión ha ido a defender a su hijo, que es alguien bueno, que jamás ha roto un plato y a la “seño” le han abierto un expediente de conducta.
    Estoy asustada porque mi generación jamás ha tenido que buscarse la vida y cuando te ven trabajando y estudiando y tú les dices que es porque quieres que así le quitas una carga a tus padres ellos te dicen de frente: “eso está muy bien”, pero por la espalda sólo saben criticarte y decir: “Mírale, ahí trabajando, qué “pringá”"
    Estoy escandalizada porque mi generación no quiere trabajar, quiere ganar mucho dinero, vivir eternamente en el HOTEL MI CASA y vivir como si no tuviera que dar cuentas a nadie.

    Y perdón, D. Alfredo, si me extendí, pero el post de hoy me incitó a decir todo esto.
    Doy gracias a la red por haberme conducido hasta uno de mis escritores favoritos y más admirados de mi juventud, al que le guardo un montón de cariño.
    Además, tuve el placer de poder conocerle personalmente en una ocasión y sus palabras fueron las que un día me ayudaron a seguir hacia adelante con querer conseguir mi sueño.
    Gracias D. Alfredo Gómez Cerdá.

  2. Almezzer dijo:

    Ocasiones, yo nunca he creído eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, ni siquiera nosotros éramos mejores. Es cierto que los tiempos que corren, y los jóvenes de los tiempos que corren, asustan. Los tiempos, por su brutalidad. Los jóvenes, por su indolencia, su falta de sensibilidad y de solidaridad. No heredaron el mejor de los mundos, ni mucho menos, pero la mayoría no mueve un dedo por mejorarlo. Es una vieja cantinela. Quizá una eterna cantinela. Y el mundo así continúa, dando tumbos, con el riesgo de que en uno de estos envites no quede títere con cabeza. Nos lo habremos ganado a pulso. Todos.

    Gracias por recordarme desde tu infancia y por hacer mis libros tuyos.

  3. Ocasiones dijo:

    Todos nos lo hemos ganado a pulso sí, pero yo no puedo hablar de otras generaciones, si no sólo de la mía.
    Es una pena, porque además, a los pocos que queremos cambiar el mundo, nos chafan y nos silencian. Somos tan pocos que a veces se nos quitan las ganas de seguir luchando. Pero nunca perdemos la esperanza de que podremos ganar la batalla.

  4. Corina dijo:

    Hola!
    El anuncio quiere tratar con ironía el tema de la obligación de la limpieza, llamando al deber, “placer”. Yo no encuentro ninguna gracia en el eslogan ni en las fotografías adjuntas, pero es que algunos publicistas son poco artísticos.
    Tu blog es muy interesante y lo he encontrado por casualidad.
    Un saludo.

  5. Jara dijo:

    No he tenido la “fortuna” de encontrarme con semejante propaganda, pero sólo de verla aquí me río por no llorar.
    Me parece bien que te guardes los comentarios. Creo que yo también lo haré, y me voy a limitar a comentar tu frase final: “Se empieza por ceder el “placer” de limpiar y podemos acabar por ceder otros, como iir al cine, escuchar música, pasear por la orilla del mar, hacer el viaje de nuestros sueños, enamorarse…”. Diré que nada de todo eso me resulta tan sorprendente.
    Una vez que he visto páginas web en la que te organizan citas a ciegas según intereses comunes y demás criterios que prefiero no saber, y que aseguran que funcionan en un 90% de los casos (utilizamos porcentajes hasta para esto) yo ya me lo creo todo.

    Me encanta poder curiosear por tu blog, está muy interesante. Escribir escribo, claro que sí; pero nada que salga de mi escritorio, me temo. Sólo espero sacar un tiempo en mi agenda para poder volver a leer un libro tuyo… ¿alguna recomendación en particular?

    Un beso

  6. Almezzer dijo:

    Corina, desde luego el cartel que comentamos no es muy artístico, sino bastante simple. Pero eso no quiere decir que los publicistas, en general, no sean gente artística. Para mí el problema de la publicidad es el mensaje que lleva implícito, y que muchas veces está envuelto con mucho arte. No es un problema de arte, sino de sensibilidad e, incluso, de ética.

  7. Almezzer dijo:

    Jara, claro que sí, ya quieren organizarnos hasta nuestros placeres, los pequeños y los grandes. Rebelémonos. Había un dicho antiguo que aseguraba que todos los caminos conducían a Roma, pues bien, hoy en día todos los caminos conducen a lo mismo: al consumo. Y esta sociedad de consumo nos empaqueta nuestros propios placeres y después nos los vende.

    Los escritores no debemos ser pudorosos con lo que escribimos (si con lo demás), así que no te guardes nada en el cajón. ¿Una recomendación? Acaba de salir “Autobiografía de un cobarde”, en Gran Angular/Alerta Roja. Es un libro escrito solo con puntos (ni comas, ni punto y coma, ni guiones…)

  8. Lola dijo:

    Entiendo que el lema inscrito en el anuncio es un tanto degradante y de muy mal gusto, pero el hecho de que exista una empresa de servicios de limpieza me parece normal y necesario. Por un lado, porque hay muchas personas que por diversas circunstancias no pueden limpiar la casa por sí mismas y no tiene quien se la limpie, y en segundo lugar porque me parece que el trabajo de limpiar es muy digno y hay muchas personas que comen gracias a que otras personas las contratan para limpiar.
    En cuanto a las generaciones…a mí me asustan muchas cosas, pero veo en mi generación ganas de hacer cosas y de luchar. Ya veremos…será que aún no he perdido la fe en el ser humano… tiempo al tiempo.
    Sobre Jara… el tema de las citas por Internet es muy complejo y no tan horrible como pueda parecer. Hay miles de personas inscritas en esas páginas, y por qué? Yo pienso que cuando una persona se inscribe en una página es porque se siente sola, porque no encuentra a nadie en el día a día, porque es tímido…hay mil motivos. Y me parece que Internet es un sitio de encuentro fantástico. Nunca he utilizado páginas así, pero conozco gente que ha conocido a su pareja por Internet, a personas maravillosas junto a las que son felices.

  9. Almezzer dijo:

    Lola, nunca se me pasó por la mente criticar la existencia de empresas que se dediquen a servicios de limpieza doméstica; pero como tú dices el lema utilizado deja mucho que desear y es lo que debería hacernos reflexionar.

  10. Uno que lee un poco dijo:

    Hay en la novela A este lado del paraíso una frase que dice algo así como: “…tenía la joven unos cabellos dorados como de oro, de los que hacen prosperar a la industria del tinte.” Que me perdone Fitzgerald por citarle tan mal.

    Digo esto, porque ya casi todo lo demás está dicho arriba. Parece ser que hay muchas mujeres que quieren ser rubias y que les limpien la casa. Por eso habrán puesto a esa joven, digo yo.
    Los hombres tampoco nos quedamos atrás.
    GRacias por el hueco para dar opiniones.

  11. Flora Solís dijo:

    Querido A:
    Te propongo cuestionar esta frase para limpiarnos el cerebro de polvo y pelusa y así ejercitarlo:
    Tuya siempre.

    “La modestia sincera es un suicidio; siempre se toma al pie de la letra”.
    Alfred d´Houdetot, 1799-1869, escritor francés

  12. Almezzer dijo:

    Flora Solís, una primera reflexión en torno a la frase de mi tocayo, a quien no tenía el gusto de conocer: si la modestia es sincera, no se es consciente de ser modesto. Lo malo -los insufribles- son los conscientes de su modestia, los modestos premeditados. Eso lleva a la falsa modestia, que, por cierto, no la soporto. Prefiero a un engreído antes que a un falso modesto.

  13. Uno que lee un poco dijo:

    ¿Cómo saber cuando la modestia es falsa?
    Quizá un ególatra podría distinguirla.
    ¿Una mujer que se enamorara de usted, acabaría despreciándole?

    Viva con su dolor. No sé lo he dado yo.

  14. Uno que lee un poco dijo:

    No se lo he dado yo.

  15. Uno que lee un poco dijo:

    Se sin la tilde, que escribí rápido.

  16. Uno que lee un poco dijo:

    No sé ni para que pierdo el tiempo con sus chorradas de señor que se cree que está por encima de todo. He intentado ayudarle, hacerle ver que se equivoca sienso tan prepotente. Pero usted no aprende. Ni poniéndole el asunto con una parábola. Sólo escucha sus pensamientos, sus soliloquios, y a los que le adulan.

    Es usted incorregible. Ya no lo intento más. Viva con su dolor, ya no le intento ayudar más. No creo lo que escribe, no es usted mismo, se camufla, aquí parece otro, un gran egoísta.

    Tenía que decirlo, alguien debía decirlo.

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