¿Delante o detrás?

Hace años había un programa infantil de televisión donde unos muñecos explicaban a los niños conceptos como “arriba” y “abajo”, “frío” y “caliente”, etc. En la fotografía no se aprecia si Alfredo está “delante” o “detrás” de la reja, es decir, “dentro” o “fuera” de la jaula. Por los árboles del fondo, parece que se encuentre “dentro”. La instantánea está tomada en el momento de comunicar a algunas personas -evidentemente torciendo el gesto- que tenía intención de dejar de escribir.



3 de Agosto, 2008 - 13:32
Bonita foto :)
Ahora estoy leyendo Con los ojos cerrados y cuando acabe seguiré con Noche de Alacranes. De momento me está gustando mucho, enhorabuena por ellos ^_^
3 de Agosto, 2008 - 16:12
Gracias, Natalia, por tu comentario. Palabras como las tuyas son las que pueden hacer cambiar de opinión a cualquiera, sobre todo porque son palabras que dan sentido a algunas cosas.
3 de Agosto, 2008 - 23:36
Alfredo:”Un escritor nunca llega a escribir el libro que quiere escribir”
Busca dentro de ti, busca en las calles que ya no existen y que tú conociste. En la voz de las chicas que se convirtieron en madres. Nunca se deja de escribir.
Te recomiendo que eches un ojo a este vídeo, es algo largo pero a mí me ayudó mucho.
http://video.google.es/videoplay?docid=-3562250863327291954&q=cort%C3%A1zar&ei=KzKWSOHWMoPijALQwv2XBQ&hl=es
Es una entrevista a Cortázar.
4 de Agosto, 2008 - 0:53
FJ, conozco la entrevista a Cortázar. El programa de televisión “A fondo”, donde se grabó, se ha convertido ya en mítico. Como sabrás hay otras entrevistas fantásticas con otros escritores, que hoy son clásicos. Estoy de acuerdo con esa frase: uno se pasa la vida intentando escribir algo y nunca lo consigue del todo, o al menos esa es la sensación que te queda. Creo, además, que en realidad solo escribimos un único libro, aunque lo compongan muchos volúmenes con diferentes títulos y personajes. Quizá por ese motivo algunos escritores hayan optado por escribir muy poco, como Rulfo. En “Pedro Páramo” y “El llano en llamas” está todo, ¿Para qué escribir más? Por cierto, Rulfo también está entrevistado en “A fondo”. En este momento no me faltan ideas. Lo que no encuentro son ganas. Es una cuestión muy simple. Pero confío en que se me pasará, y si no se me pasa tampoco se pierde nada.
4 de Agosto, 2008 - 9:39
De nada ^_^ ya he terminado con los Ojos Cerrados y me ha parecido precioso. La protagonista está llena de vida y la historia que se relata es muy interesante y además está muy bien escrita. Ahora estoy con Noche de Alacranes, que también me está gustando mucho.
Sobre lo de escribir, yo también espero que sea algo pasajero porque en mi opinión eres uno de los grandes de la literatura juvenil. Aunque primero debes estar a gusto contigo mismo y no forzarte a escribir si no te apetece.
Mucho ánimo, a partir de ahora me pasaré a menudo por el blog.
6 de Agosto, 2008 - 3:47
¿Dejar de escribir?!!!!
Creo que para eso te falta demasiado. Si mal no recuerdo en una entrevista dijiste que escribirías hasta que tuvieras 137 años y no vas ni por la mitad. Así que afila tu lápiz y prepárate para escribir mil historias más, porque yo me encargaré (si es necesario) de recordarte la promesa.jajaja
Muy bacana la foto
Solo vos decidís si querés estar dentro o fuera de la “jaula”, “¿delante o detrás?”
6 de Agosto, 2008 - 12:49
Aunque sé que estas cosas ya las sabe, o las aprendió alguna vez, aquí las recuerdo sin querer molestar a nadie:
Cuando la mayoría de personas de este país marcha a su trabajo, muchas veces se dice: ¡Cuánto me gustaría trabajar en algo que me guste! Sin embargo, somos esclavos del “dinero”. Un alquiler, una hipoteca, los niños…
Usted puede elegir. Con el tiempo cambiará de opinión y volverá a liberarse escribiendo. Aunque tras ochenta libros lo único que le queda es mejorar la retórica (si cabe) o que tenga una experiencia vital que le anime a escribir algo distinto.
Me gustaría animarle, pero la animadversión que siente usted por mí es mayor que mi deseo. Todo pasa y todo queda… decía Machado,quizá algún día me disculpe usted.
Hablando de otra cosa: He leído el Vampirillo de Renate Welsh y me gustaría recomendarla a todos los niños, creo (con mucha ilusión) que es un buen libro para los pequeños, muy ejemplar y muy bien escrito (con las limitaciones del caso infantil), me gustaría que hubiese más libros así para los niños. Gracias por el hueco para escribir.
7 de Agosto, 2008 - 2:41
Natalia, gracias de nuevo por tus palabras. Espero que “Noche de alacranes” no te defraude. Yo creo que volveré a escribir, aunque durante este 2008 no he escrito nada. Pienso, incluso, que a veces viene bien un parón, mirar atrás, adelante, a un lado, a otro; reflexionar sobre lo que has hecho y lo que te gustaría hacer e, inevitablemente, seguir caminando.
7 de Agosto, 2008 - 2:46
Mar, muy bacano el comentario. Vos tenés buena memoria y es cierto que dije una vez, hace ya tiempo, en una entrevista que escribiría hasta cumplir 137 años. Lo incluí además en mi propia biografía de la página web. Pero, ¿quién le dice a vos que no tengo ya 137 años? ¿Por qué no pudo darme un hada, o una bruja, u otro personaje de cuento, una pócima que me haya mantenido joven (relativamente) hasta los 137 años? Por cierto, ¿vos me ves dentro de la jaula o fuera?
7 de Agosto, 2008 - 19:56
Después de 137 años, ya debes saber, Alfredo, que la sensibilidad puede dar alegrías y disgustos.Lo malo es que las alegrías, no siempre llegan, y los disgustos están garantizados.
Yo te veo dentro de la jaula, aunque, sin duda, mereces la libertad. Piensa que así estás más protegido,(es el lado positivo del asunto).
Quizá no debas dejar de escribir por eso, porque mientras lo haces, eres libre. Claro que… puede que intente convencerte por egoismo personal,(más que probable).
Por si te sirve de consuelo, ¡mi jaula tiene peores vistas!
Por cierto, la foto de las tijeras… ¡genial!
8 de Agosto, 2008 - 0:48
Nana Teremin, me encanta todo tu comentario, empezando naturalmente por ese nombre que tienes, o que te has puesto. ¡Nana Teremin! la verdad es que el nombre y el apellido no casan bien, parecen pertenecer a dos mundos diferentes; pero quizá ahí radique el encanto. Sí, alegrías pocas, las justas, y a veces ni eso. Por eso mismo hay que aferrarse a las escasas alegrías que nos depara la existencia y vivirlas intensamente, disfrutarlas. En el fondo es lo único que nos quedará.
No sé si estoy dentro o fuera de la jaula. Ni yo mismo lo sé. Escribiré a Barrio Sésamo para ver si ellos pueden interpretarlo. Dentro-fuera. Arriba-abajo. Frío-caliente… Ni siquiera sé si serás de la época de Barrio Sésamo. Yo, evidentemente, no.
Llevo ocho meses sin escribir nada. Y no me preocupa. En otro momento sí me habría preocupado. Es más, creo que todos los escritores deberían dejar de escribir durante un tiempo. Me has tocado una fibra sensible cuando has dicho eso de “escribir para ser libre”. En mi caso es total y absolutamente cierto. Y solo por eso, para seguir siéndolo, volveré a las andadas. Lo bueno de estar ocho meses en el dique seco es que… ¡no veas la cantidad de ideas que tengo en la cabeza!
¿De verdad tu jaula tiene peores vistas? No te creo, no te imagino dentro de una jaula.
¡Ah! ¡Gracias por la alusión a la foto de las tijeras! Siempre se agradecen palabras que descubran a seres inteligentes, como tú.
8 de Agosto, 2008 - 15:25
Está claro que el artículo buscaba el apoyo de los lectores. Una llamada a los ánimos.
Inteligencia: Capacidad de entender o comprender.
Inteligente: Dotado de inteligencia.
Entender la foto de las tijeras = inteligente.
Un mundo así de simple. ¿o no?
8 de Agosto, 2008 - 15:34
¿Admite discrepancias? Porque la hoja de las tijeras corta. No las admite.
¿Se sentó usted en sus rodillas?
Así hasta tres veces o cuatro.
No cabe dudar que lo hizo.
Si alguien lo duda, no es persona grata.
Comprará y derribará usted la casa de su vecino para tener más horas de sol, ¿lo hará?
8 de Agosto, 2008 - 15:41
Niños no imitéis la foto de las tijeras, es sólo una mala ocurrencia de uno de los mayores. La tijera es para las cartulinas o el papel.
Sin querer trifulcas con nadie, defiendo una postura la mar de razonable.
Testarudo sí, pero no belicoso.
8 de Agosto, 2008 - 16:10
Aclaración:
Que yo discrepe de un par de cuestiones que atañen al escritor, no quiere decir que me caiga mal, o que quiera molestarle en exceso.
La inteligencia no está reñida con estar totalmente equivocado, si no, que se lo digan a Ptolomeo (teoría geocéntrica).
Ánimo, continúe usted haciendo lo que desee, pero continúe. Gracias.
8 de Agosto, 2008 - 16:29
Me temo que el próximo artículo tendrá como cabecera la foto de las tijeras. Suena la música de Psicosis y nos echamos unas risas.
Lo escribo sonriendo, usando un sentido que busca la broma. Como mis otras intervenciones de hoy. Gracias.
Más ánimos.
8 de Agosto, 2008 - 16:43
Estimado escritor Alfredo:
Tengo dos preguntas para usted; si pudiera sacar un momento para contestarlas, quedaría muy agradecido:
¿Cuál es su opinión sobre los ilustradores de libros?
Hay dos cuestiones que no entiendo: a veces ellos desarrollan en sus dibujos historias paralelas a lo que narra el escritor, asuntos que no se ven en el relato; otras veces, no son fieles a las descripciones, dibujan un personaje más bajito cuando debería ser más alto, o se olvidan de un palillo en la boca, o el cabello que era de una forma, en el dibujo es de otra…
Y la segunda cuestión es referente a los vocablos de los libros infantiles. ¿Qué opina usted de escribir palabras como “vehemente”, “inquirir”, “entornado”, “derredor”, “congosto”, etc., que son casi siempre usadas por cualquier escritor? ¿Debería venir en el libro un vocabulario o una explicación para que los niños no tengan que acudir al diccionario, convirtiéndose la lectura en algo agotador? Yo no lo sé. Por eso me gustaría conocer su parecer al respecto. Gracias e antemano.
8 de Agosto, 2008 - 20:34
Para mí, estás claramente delante de la reja. Lo que no sé, si delante de ti y a los lados hay otras tres unidas entre sí y a la vez, a esa que veo, porque siendo así estarías encerrado.(Conozco la historia de un famoso escritor que estuvo un tiempo condenado a ser “Menguante”)
Pero yo creo que tu estás encerrado… ¡ah! ya, en ese tu “dique seco”. Bueno entonces nadie te ha encerrado, has sido tú mismo. Y además no has elegido la torre de un castillo medieval sin visibilidad hacia el mundo exterior, ni un lugar tan hermético como en el que estuvo Annibal Lecter… No, no. Tu sabes muy bien dónde te has encerrado. Estás genial, desde ahí tu puedes contemplar el mundo, la gente, el fluir del tiempo, y a ti mismo. ¿y no es eso lo que necesitas para seguir escribiendo? y ¿a que estás desbordado de nuevas ideas para cuando decidas salir de tu “jaula” empezar a teclear como un poseso? Pues genial, yo estoy encantada; sé que tu tiempo de cautiverio tendrá muy buenos resultados y si no, espera un mes más sin escribir nada y entonces será un parto maravilloso, no me cabe la menor duda.
Aquí somos cinco, que estamos completamente seguros de que cumplirás tu promesa de jubilarte a los 137.
8 de Agosto, 2008 - 21:22
Esas palabras que anuncian que vuelves a viajar a tu sitio favorito, las nubes, estaba segura de que te las dirías pronto. Además, las has escrito y convertido en un párrafo listo para regalar.Propio de tí. Me alegro.
No se puede ir contra natura. Con blog o sin él, con mensajes de ánimo o sin ellos, todo sigue un proceso.
Me atrevo a pronosticar que pronto escribirás una de esas historias que, al reelerlas, te traen la gratificante sensación de que merecen un premio.
¡No te puedes perder eso!
Sobre mi nombre… ¿suena bien? Seguramente habrás escuchado el sonido de un “theremín” en alguna película de ciencia ficción en blanco y negro. Si tienes ocasión no te lo pierdas, pronto se extinguirá como si fuera un dinosaurio.
Que disfrutes de tu libertad.
8 de Agosto, 2008 - 22:42
Reyes, no había caído en lo de los nueve meses. Hay más cosas, además, que duran nueve meses, por ejemplo, el curso escolar. Y eso te sonará. Pues sí, creo que voy a tener en cuenta lo de los nueve meses, porque a estas alturas es mejor que el embarazo se complete y no convertirse en ochomesino. Feliz verano y un abrazo imenso en el que quepáis los cinco.
8 de Agosto, 2008 - 22:49
Nana Teremin, sí, sabía del instrumento musical, aunque no lo identifico. Incluso, después de leer tu entrada acudí al sabelotodo Google para que me contase cosas del “theremin”. Eso te convierte en un espíritu musical. Adoro la música, aunque no sé tocar ni la pandereta y me pierdo hasta con la escala de “do”. No sé si vuelvo a las nubes o vivo permanentemente en ellas. Ya hace años dediqué un libro -Nano y Esmeralda- “a todos los que alguna vez han estado en las nubes”. Lo bueno de estar en las nubes es que, en muchas ocasiones, nos permite ver la realidad con otra mirada y comprender cosas que no podríamos entender a ras de tierra.
No sé por qué te imagino escribiendo estos comentarios con una sonrisa dibujada en tu rostro. Así que… gracias por tu sonrisa.
9 de Agosto, 2008 - 9:54
Sin embargo, si con ocho meses basta, adelante. Mi Marina es ochomesina. Y te aseguro que me ha resultado una gran obra: es madura, tiene una personalidad apabullante y es la “alegría de la huerta”. En definitiva, mi obra resultó ser COMPLETA. Para ti, cinco abrazos de oso.
9 de Agosto, 2008 - 12:58
Reyes, al final me vas a convencer. ¡Jo! Te confieso una cosa, pero no se lo digas a nadie. Esta semana he empezado a esbozar -y a escribir incluso- un nuevo libro. Me apetece volver a niños pequeños (siete u ocho años) y sumergirme en el humor (loco, disparatado, crítico, con doble intención…) ¡Yo mismo me sorprendo de la decisión, pues mi estado de ánimo no es precisamente humorístico! Luego, tengo pensados otro proyectos más “serios” (es un decir). El argumento de Marina es apabullante. Por cierto, no me he olvidado del helado de chocolate pendiente. Díselo a él. Me habéis descoyuntado el cuerpo con los abrazos de oso, pero me encanta.
10 de Agosto, 2008 - 19:50
Igual digo algo que es una barbaridad y que hace que me odien los lectores de tu blog pero, si no te apetece escribir, no escribas. Una vez leí, en un libro de Isabel Cañelles, algo así como que escribir duele, pero es la forma de que duela menos la vida (Dios, me mataría si supiera que la cito de memoria, mala memoria además). Yo no creo que puedas dejar de escribir, la verdad. Creo que ahora no y mañana sí, o pasado, o ese esbozo que has contado al oído de Reyes. Da lo mismo, nos has regalado a todos muchas historias y te has regalado a ti muchas horas de dolor flojito. Disfruta ahora si puedes hasta que llegue la próxima contacción.
Besos
Esperanza
11 de Agosto, 2008 - 16:59
Lamento informarte, querido Alfredo, que si escribir es difícil, oficio miserable, dejar de escribir es poco menos que imposible. No hay huevos, letraherido, leterodependiente. Pero el intento ha sido bueno, y eso te honra.
11 de Agosto, 2008 - 23:50
Escribir es una enfermedad que se cura con la muerte.
No escribir es una muerte que se cura con la enfermedad de escribir.
Un abrazo.
12 de Agosto, 2008 - 17:05
¿Cuánto tiempo voy a estar en cuarentena?
Sobre el artículo, yo le veo fuera de la jaula. Algunos políticos enjaulan a los árboles: esos seres espléndidos de tanto sosiego…
Lo siento.
13 de Agosto, 2008 - 15:26
Esperanza, la frase de Isabel Cañelles es bonita, pero no estoy seguro de que sea certera. En todo caso, escribir tiene un sentido diferente para cada persona. Yo no creo que la vida duela menos por el hecho de escribir. En ese caso, los escritores seríamos unos afortunados y los médicos, como terapia, recetarían redacciones en vez de Ibuprofeno (aunque alguno lo hace). Para mí no se trata de un dolor (ni físico ni siquiera existencial), sino de encontrar sentido a a “todo esto”, e incluso, a uno mismo dentro de “todo esto”. Pero siempre escribir es más, mucho más. Y cuesta explicarlo, razonarlo, exteriorizarlo.
Volveré a escribir, no lo dudes, pero los parones no vienen mal. Son, como decía Reyes, una especie de embarazo que nos permite meditar sobre cómo nos gustaría que fuese la criatura que está en camino.
13 de Agosto, 2008 - 15:28
Recibo la información, querido Enrique. Me lo temía.
13 de Agosto, 2008 - 15:32
FJ, tengo en mi estudio un panel de corcho en la pared en el que voy pinchando cosas que me llaman la atención: fotografías, recortes, chistes y frases que he leído en alguna parte y me han llamado la atención. Tengo una frase de un escritor alemán, del que tú probablemente sepas mucho más que yo, F. Schlegel, que dice: “la profesión de escritor, según se practique, es una infamia, un pasatiempo, un servicio retribuido, un oficio, un arte, una ciencia o una virtud.” Pues bien, tú añades algo más: una enfermedad.
13 de Agosto, 2008 - 15:36
Entiendo que lo nuestro no tiene solución. Y siendo pelmazo sin quererlo, me despido. Deseando lo mejor para el escritor en sus pausas; llevándome la pesada carga de haber sido incomprendido. Adiós y buena suerte.
Sospecho que escribe usted de madrugada. Enhorabuena.
29 de Agosto, 2008 - 22:11
Buf, que miedo, comentando a un escritor al que admiro… y por eso mismo, me ha sorprendido leer eso de que dejabas de escribir. Luego he leído los comentarios (o la mayoría de ellos) y he visto que simplemente, o probablemente, se trate de un descanso. En todo caso, espero leer algún día que has empezado con algo nuevo.
3 de Septiembre, 2008 - 19:59
Querido Alfredo,como ves hoy me ha dado por ahí y me comunico contigo como lo hacen tus lectores, por medio de tu blog.No me puedo creer que estés en crísis creativa,no te pega;de todas maneras un descansito siempre viene bién y todos deberíamos merecérnoslo de vez en cuando.Bueno..y el Premio “Ala Delta” que tal estuvo? ya me cotillearás cuando en un futuro nos veamos por Málaga realizando algún que otro encuentro literario….de tu vida…ya me contarás.Yo como todos los años por estas fechas..hasta los pelos y deseando que llegue noviembre..en fín te dejo y te deseo que te encuentres muy bién, tanto física como espiritualmente.Un beso muy gordo y muy sureño.Ciao Alfredo.