Página personal de Alfredo Gómez Cerdá

Artistas en general

homenaje-ninos-1808.jpgHoy (ya ayer) he pasado prácticamente todo el día entre artistas (escritores e ilustradores). ¡Y lo he resistido! Todos eran conocidos, en mayor o menor grado, y algunos hasta amigos, también en mayor o menor grado. Presentábamos un libro colectivo sobre los niños de 1808, pero que en realidad se ha convertido en un libro sobre los niños y la guerra. (”Homenaje a los niños de 1808″, Ediciones de la Torre), una obra magnífica que bien puede servir de antología de la literatura infantil y juvenil española del momento.

No sé por qué será, pero cada vez me siento más incómodo con los artistas. Me encantan las cosas que hacen -aunque no siempre-, pero no suelen encantarme ellos. Más bien todo lo contrario. No sé qué mecanismo se desatará en su interior -debería decir en “nuestro”- que los convierte en presumidos hasta la horterada, vanidosos hasta el pavoneo, prepotentes hasta el ridículo y egocéntricos hasta la náusea. No obstante, los peores de todos son los que hacen bandera de la falsa modestia. No puedo entenderlo. Me ocurre desde siempre, pero a veces, sin motivo aparente -como una enfermedad inexplicable- se agudiza.

Escritores, pintores, músicos (aparte de otra pintoresca tipología) son los que se consideran a sí mismos artistas. Y si en algún momento de la historia la palabra “artista” tuvo algún sentido, desde luego, hace tiempo que lo perdió. Yo no quiero ser artista. Lo único que he pretendido toda mi vida ha sido ser escritor, sencillamente. Quizá por eso cada día me sienta más incómodo entre ellos. Aunque bien pudiera ser que la incomodidad y el hartazgo no me lo produjeran los artistas, sino la propia Literatura. De ser así, tendré que plantearme dejar de escribir y aprender a jugar a la petanca. Se lo comentaré a mi médico, o a mi abogado, o a mi psicólogo, o a mi vecino que está en el paro.

14 comentarios sobre “Artistas en general”

  1. Julia dijo:

    El otro día leía en el blog de otro escritor de LIJ unas líneas que me dejaron asombrada… acerca de la lectura comprometida, de los escritores comprometidos… y la verdad es que me daba mampurrias lo que escribían unos y otros. Yo estoy un poco harta de la sobrevaloración que se dan ciertos escritores: esa verborrea, esa forma de hablar -que se les llena la boca con dos gotas de agua-, esa forma de ver la vida “desde arriba” y yo… que siempre he creído esa frase de “dime de lo que alardeas y te diré de lo que careces”.

    Sí, me toca de cerca el tema. No en el mundo de la literatura, sino de la música… y es asi igual, o peor. ¿Qué es lo que no me gusta de la música? ¡¡Los músicos, por supuesto!! Esas personas que se creen ‘tocadas’, que se creen más que los demás por ser ’sensibles’, ‘especiales’, ‘diferentes’… puaj!! Son más normales de lo que parece. Y mucho menos culturizados e inteligentes de lo que alardean.

    Sí si… parece que en mundo de las Artes, cuánto más gilipollas-rarito-con gustos especiales, más artista eres. ¡Pues menudo asco ser artista!

    (Pd: siempre me ha dado tilín esa palabra, me recuerda a “Mamá, yo quiero zer artizta”)

  2. Kaya dijo:

    Yo también he estado esta semana a vueltas con “artistas”. Y curiosamente he tenido la misma sensación que tú describes.
    “[…] presumidos hasta la horterada, vanidosos hasta el pavoneo, prepotentes hasta el ridículo y egocéntricos hasta la náusea” es la mejor definición que he visto nunca. Al final terminas dándote cuenta de que algunos rozan lo miserable, y eso es lo más triste de todo.

    Recuerdo una frase que me dijo mi madre hace años: “Quien tiene poder, no lo demuestra”. Y esto se puede aplicar a todos los campos: el que de verdad es sabio, gran escritor o genio del arte, no hace ostentación de ello: no tiene nada que demostrar comportándose de forma extraordinaria, pues su habilidad ya habla por él. El resto… como la frase que cita Julia: “Dime de lo que alardeas y te diré de qué careces.”

    Frente a ellos, estos “artistas de la nada” deberíamos reivindicar a los “artesanos”, aquellos que escriben, componen, pintan o bailan con gran maestría y disfrutan haciéndolo, se comportan con sencillez y naturalidad y no consideran Su Arte y Su Obra como lo único que mereciera la pena en el Universo.

    P.D.: Almezzer, me gustaría pasarme mañana por la Feria para saludarte, pero no sé si podré. Tengo pendiente una pequeña conversación contigo desde hace más de un año… ;)

  3. almezzer dijo:

    Julia, creo que los “artistas” (entre comillas) cada vez tienen menos relevancia social. No son valorados como antaño y su influencia en la sociedad es casi nula. Ahora la sensibilidad de la gente (o la no-sensibilidad) se desarrolla (o no se desarrolla) de otra forma y con otros medios. El artista pinta poco, de ahí esa tendencia a crearse una personalidad extravagante y a darse autobombo en cuanto alguien lo mira (aunque ni siquiera lo escuche).

  4. almezzer dijo:

    Kaya, no estoy totalmente de acuerdo contigo. Yo no reivindico a los artesanos para que escriban, pinten o compongan música. ¡Reivindicaré siempre a los escritores de verdad, a los pintores de verdad y a los músicos de verdad! ¡Reivindiquemos el talento e, incluso, el genio! Dejemos la artesanía para otras cosas (quizá tan importantes como el arte, pero no tan esenciales ni tan trascendentales). Ya lo decía en el comentario inicial: admiro a los artistas, aunque cada día los soperte peor.

    Por cierto, a mi también me gustaría conocerte en la Feria del Libro, así sabría quién eres y te pondría cara. Espero verte.

  5. Kaya dijo:

    Almezzer, yo tampoco reivindico a los artesanos para que se dediquen al arte: el arte y la artesanía no son una misma cosa, aunque algunas piezas de ésta alcancen la categoría de obras de arte. Reivindico a los artistas que se comportan como artesanos: son virtuosos, geniales, pero no se dan esas odiosas ínfulas de superioridad.

    En cuanto al último párrafo… En realidad ya nos conocemos: nos presentó Aaronic en la Feria de 2006… :)

  6. Reyes dijo:

    Yo también me he movido últimamente entre “artistas”.
    Mi hija mayor acaba de enseñarme un bodegón que le han mandado dibujar en el colegio y cuando lo he visto le he dicho: “Es precioso, estás hecha una artista”.
    Mi hijo pequeño quedó tercero en su categoría en una carrera de ciclismo. Cuando se lo contó a su padrino, este le dijo: “¡Muy bien!, pero qué artista”.
    Hace un par de semanas una de las persianas de casa se nos vino abajo y yo pensé que había causado baja, para mí aquello jamás podría volver a realizar su función. Mi marido se empeñó en arreglarla y bajo la atenta mirada de sus hijos y mi perplejidad, consiguió arreglarla, (he de decir que tuvimos que sufrir su genio y algún “palabro” que otro, cuando no todo iba bien. Cuando la persiana volvió a subir y bajar, mi hija mayor, con cierta sorna, le dijo, dándole unas palmaditas en el hombro: “pero qué pedazo de artista, hijo” (en acento andaluz).
    Mi hija mediana ha hecho unas fotos de la ciudad de Salamanca, preciosas. Su padre al verlas le dijo: “Eres una auténtica artista de la fotografía”.
    Reconozco que en mi familia empleamos mal la palabra “artista”, además lo hacemos con el corazón y no con objetividad; pero, cómo nos crece la autoestima…
    Yo también admiro a los de verdad, de verdad. Pero por lo que contáis, me alegro de no conocerles en persona, tan solo algo de su obra, que en realidad es lo que me hace disfrutar.
    Sí conozco a gente que hace cosas geniales, de algunos me encanta lo que crean y de otros lo que hacen en su día a día. Pero por su sencillez, cercanía a la gente y amabilidad, no me sale llamarles artistas, tan sólo con el sentido en el que lo utilizamos en casa. Aunque no tengo ninguna duda de que alguno de ellos lo son, en el más amplio sentido de la palabra.

  7. Mónica dijo:

    Hoy, por primera vez, me atrevo a dejar un comentario en este blog, y es que hoy, por primera vez, te he podido ver en persona. No vivo en Madrid y hasta ahora no he tenido tiempo ó medios para visitar la Feria del Libro, pero este año sí y le he podido poner cara al autor de los libros favoritos de mi infancia (vale, había visto fotos, ¡pero no es lo mismo!). No recuerdo bien quién o cuándo me regalaron “Las palabras mágicas”, ejemplar que aún conservo, algo amarillento pero entero. Lo único que recuerdo es que me encantó. Y así empezó mi historia con tus libros. Con cada entrega del boletín de notas caía alguno y yo los devoraba en un tiempo récord. Hoy me hubiese gustado preguntarte tantas cosas…cosas que, a mis 9 ó 10 años me daban que pensar, cosas como si no te dio pena hacer que Estrebundio y Dorotasio se enfadasen, cómo consiguió el mukusuluba llegar a la ventana de Gil, si Margarita y Rocío llegaron a ser amigas…en fin, podría seguir durante horas.
    Me estoy yendo por las ramas y lo único que quiero con este comentario es darte las gracias por todos los momentos mágicos que viví, y que espero seguir viviendo, a través de tus libros.

  8. Ada dijo:

    Holaa!
    Bueno,yo ya te he enviado un par de e-mails y también te vi en el I.E.S. Complutense cuando nos viniste a ver.Sinceramente tenía muchas ganas.Yo empecé a interesarme por tus libros cuando recibí ‘Soles Negros’ como regalo de mi profesora al terminar la Educación Primaria.A partir de ahí fui descubriendo en cada libro un nuevo mundo y en cuanto tenía uno de esos libros tuyos de lectura juvenil entre mis manos,empezaba a leerlo y a las 3 horas y media ya o terminaba.
    Yo solo quería darte las gracias por crear historias tan maravillosas.Historias que realmente te hacen pensar,te hacen reír y te hacen llorar,que al fin y al cabo es lo que se pretende hacer con un libro.

    Gracias

  9. Almezzer dijo:

    Pero, Reyes, ¿has dudado alguna vez de que eres una artista y de que, por consiguiente, conviertes en artistas a todos los que te rodean?

    A mí lo que me pasa es que prefiero reivindicar la palabra “escritor”, o “pintor”, o “músico”… frente a “artista”, tan manoseada. Una vez escribí un cuento para pequeños -que no me he decidido a publicar-, se titula “Un tren de cine” y es la historia de un tren que es utilizado en infinidad de películas y que acaba renunciando a su sueño de ser actor para seguir siendo tren.

  10. Almezzer dijo:

    Mónica, solo puedo agradecerte tus palabras, porque tu emocionante comentario me ha dejado sin ellas. Gracias por tus palabras y por tu visita en la Feria del Libro. ¡Lástima que no hablásemos más!

  11. Almezzer dijo:

    Ada, ¡qué nombre tan literario! Lo que me dices te aseguro que me anima a continuar escribiendo. Siempre he pensado que un libro es una especie de puente entre dos seres humanos: el que escribe y el que lee. Y cuando descubrimos que por ese puente han circulado en una y otra dirección un puñado de sentimientos, podemos darnos por satisfechos. Los libros nos acercan siempre y, como ves, nos hacen buenos amigos. Gracias a ti.

  12. Tamarán dijo:

    Es un buen debate el que se está planteando en torno a estos interesantes comentarios sobre los artistas/personas y sus obras. El genio de los genios que fue Cervantes ya dejó escrito algo en el Quijote, en boca de Maese Pedro: “Llaneza muchacho, no te encumbres que toda afectación es mala”; estoy de acuerdo con Reyes que hay mucho arte en las cosas geniales que hace la gente sencilla. Creo que el mundo que vivimos se empeña en producir falsos genios que hacen estupideces y para ello se sirve de la pompa y el disfraz que da el marketing y los medios de comunicación de masas. Me pregunto cómo sería en persona Cervantes, ¿de qué medios se valdría para darse a conocer? ¿cómo funcionaría la aclamación popular en aquellos años?. Por cierto Alfredo, nos gustó mucho volver a saludarte una vez más en la Feria del Libro.

  13. Almezzer dijo:

    Tamarán, la Feria del Libro tiene estas cosas: sirve de encuentro y de reencuentro. A mí también me encantó volver a veros, a pesar del frío que hacía. ¡Vaya tiempo loco que tenemos! La frase del Quijote que citas la tengo escrita en un folio con letras grandes, de rotulador, y clavada con chinchetas en un panel de corcho, justo al lado de mi mesa. La veo a diario. Es un gran consejo literario y, al mismo tiempo, de vida.

  14. sandie dijo:

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