Página personal de Alfredo Gómez Cerdá

Leer para ser rebeldes

botellónCon frecuencia, después de un fin de semana, suelen aparecer algunos parques de la ciudad devastados (se supone que por pandillas de jovenzuelos). Yo he tenido ocasión de comprobarlo más de una vez cerca de mi casa: farolas apedreadas, papeleras quemadas, bancos arrancados, etc. Muchos de esos jovenzuelos, consciente o inconscientemente, pensarán que están haciendo un acto de rebeldía contra el sistema, que los margina y los ningunea constantemente. Está comprobado que resultaría más barato contratar un servicio de vigilancia en los parques para evitar los desmanes, que reparar los daños. Pero no se hace. El sistema, contra el que se supone que se rebelan algunos jóvenzuelos, prefiere que sigan arrasando parques los fines de semana, prefiere que sigan bebiendo hasta el coma etílico, que sigan tomando drogas hasta la locura, que sigan incrementando las listas del fracaso escolar, que la apatía y la indiferencia sean el objetivo de su vida… Y el sistema quiere todo esto porque su intención es controlarnos a todos para, de esta manera, continuar siendo el sistema y perpetuarse en el poder. Ni emborracharse, ni consumir drogas, ni arrasar un parque son anctos de rebeldía, aunque algunos los enmascaren así. Hoy en día el primer acto de auténtica rebeldía que se puede hacer es dar un paso decidido hacia la cultura, la verdadera cultura, y -por ejemplo- leer un libro.

A comienzos de este siglo XXI, tan incierto, el libro y la lectura cobran un interés inusitado, porque el libro y la lectura se están convirtiendo en la única alternativa a una estupidez colectiva que se extiende como una gigantesca mancha de aceite. Una estupidez que no es espontánea ni consustancial al ser humano, sino que parece planificada con premeditación, alevosía y otros agravantes. Rebelémonos de verdad y comencemos a leer. Apropiémonos de la cultura y, solo de esta manera, podremos intentar ser libres 

28 comentarios sobre “Leer para ser rebeldes”

  1. Carmen dijo:

    El otro día escribía un post sobre este tema después de encontrarme a una chica de quince años o menos vomitando en mi portal y no ser capaz de decirle nada. Hay chicos que ya van comprendiendo que ese camino no lleva a nada, salvo a un riesgo sin límites como las drogas, las pastillas,…

    El espectáculo se ha vuelto para todos tan habitual que nadie vuelve la cabeza al verlo un fin de semana.

    La alternativa el deporte, la cultura, la musica, la lectura y evitar el silencio con posts como el tuyo y libros que reflejen estos problemas.

    Un abrazo,

  2. Kaya dijo:

    Beber, consumir droga y demás tonterías tan de moda atraen en masa a los jóvenes porque están prohibidas, ya sea por ley o por “imposición” paterna. Por eso lo consideran un acto de rebeldía.
    El día que se prohíba la lectura, los jóvenes se lanzarán como locos a la búsqueda de libros.

  3. Almezzer dijo:

    Carmen, tu comentario me ha llevado de inmediato a tu blog, donde he leído con ansiedad todo lo que escribiste sobre este asunto. De acuerdo contigo en todo. No soy profesor, ni lo he sido nunca; pero visito frecuentemente institutos, colegios y bibliotecas, donde me “encuentro” con adolescentes. Ese contacto con ellos -como tú dices- es el que me permite adentrarme en el complicado terreno de la llamada literatura juvenil. Por supuesto, no vamos a generalizar, y siempre descubres a chicas y chicos fantásticos, llenos de ilusión y con ganas de comerse el mundo. El problema es que son los menos. La mayoría muestra una apatía y una indiferencia difíciles de explicar. Y no me refiero indiferencia a la lectura -eso sería lo menos grave-, sino indiferencia a todo. A veces pienso que son indiferentes incluso a su propia vida. Por no ser, no son ni siquiera rebeldes; porque los actos que ellos consideran de rebeldía no pasan de ser ridículos, egocéntricos e insolidarios. Decía en mi comentario que para intentar ser libres hay que ser cultos; pero también hay que ser cultos para ser rebeldes, para ser auténticamente rebeldes. La “rebelión” de nuestros jóvenes en muchas ocasiones da risa. Pero la cuestión es que ellos no tienen toda la culpa. Alguien les está colocando una venda en los ojos, bien apretada, para que no puedan ver nada de nada. El problema es serio y toda la sociedad -como en otros muchos temas- tendría que sensibilizarse de una vez. Pero vivimos en un mundo insensible donde solo reaccionamos si la sangre nos salpica y nos mancha la camisa nueva. La cuestión es que no solo los jóvenes llevan una venda en los ojos.

  4. Almezzer dijo:

    Kaya: “beber, consumir droga y demás tonterías” -como tú dices- no está prohibido. Cualquier joven puede hacerlo cuando le parezca. Todos sabemos que es así, por mucho que las leyes digan lo contrario. Yo no creo que les motive porque sepan que está prohibido. No creo que ni lo sepan. Algunos y algunas han llegado a tal grado de indolencia que no les motiva ni saber que se están condenando a una vida sin alicientes y sin futuro. Si se prohibiese leer no reaccionarían.

  5. Kaya dijo:

    Tal vez, Almezzer, se debe a que los jóvenes entre los que yo me muevo -tal vez debería haber utilizado otra palabra: adolescentes- sí se sienten motivados por quebrantar las prohibiciones (que, como tu dices, en el fondo no son tales: cualquier joven puede hacerlo cuando le parezca).

    Cuando oigo por ahí cosas como “A ver si este viernes me pillo un buen pedo”, o a una chica de quince años relatando como una hazaña el día que tuvo que ir a buscarla una ambulancia a la plaza donde estaban haciendo botellón, no puedo evitar pensar de qué quieren evadirse para llegar al punto de beber hasta perder la consciencia. Es esa indolencia de la que hablas, esa falta de objetivos más allá de salir los fines de semana. Parece como si no tuvieran nada por lo que luchar.

    Por otra parte, discrepo en que una prohibición de la lectura no les haría reaccionar: si se prohibiese como está prohibido el consumo de alcohol, por ejemplo, muchos se pondrían a leer sólo por fastidiar. En el colegio donde estoy, desde que se prohibió que las alumnas de bachiller llevaran ropa demasiado escandalosa, los escotes se han hecho cada vez más amplios. Si les preguntas que por qué van así, si está prohibido, se encogen de hombros y te responden: “Por joder”. Poco después de que saliera “El código Da Vinci” dijeron a los alumnos que no lo leyeran; una semana después unos cuantos lo llevaban bajo el brazo. “Si las monjas dicen que no lo leamos, entonces hay que leerlo”, decían. Es la rebeldía natural del ser humano: si le prohíben hacer algo, interpreta que entonces tiene más motivos que antes para hacerlo.

  6. Almezzer dijo:

    Kaya: ¿de verdad crees que hay algo prohibido a los jóvenes? Yo, lo dudo. Los jóvenes saben que viven en una sociedad que les dice que pueden campar a sus anchas mientras no cuestionen o subviertan el orden y los valores establecidos. Y eso es lo que hacen. Saben además que, por el mero hecho de ser jóvenes, son un valor al alza, cotizado y envidiado.

    Reconozco que a todos nos seduce, en mayor o menor medida, lo prohibido. Pero de ahí a que nuestros jóvenes echasen a correr a las librerías y bibliotetas en busca de libros si fuesen prohibidos, va un abismo. Seguiré mostrándome escéptico

  7. Carmen dijo:

    Lo primero gracias por acudir a mi blog. Lo segundo que yo también creo que ahora no hay nada prohibido a los jóvenes y entonces la rebeldía pues no la entiendo mucho. Jóvenes que salen de viernes (o jueves en algunos casos) a domingo, estudios pagados, viajes pagados, bebida pagada,… Vamos si hay jóvenes en este blog que nos cuenten qué tienen prohibido por favor.

    Además si quieren rebelarse contra algo porque no montan asociaciones, manifestaciones,…

    Lo que quería reflejar era la pasividad en general de todos incluida la mía. Hace unos años veías a una chica como la de la foto tirada en plena calle un viernes o la que vi vomitando en mi portal y te parabas. Ahora ya no. Todos volvemos la cara. Se ha convertido en algo normal. Ya llegará el lunes…

    Para mí lo ilógico es que esa rebeldía de los jóvenes aparente lo único que lleva es a jugar con un cuerpo que solo es corazón, pulmones, venas,… y que a tal cantidad de alcohol o pastillas falla como no seas un robot. las charlas en los centros las deberían dar los médicos y las enfermeras que les atienden todos los fines de semana y que no saben qué hacer cuando se han tomado una seta alucinógena de otro país…

    Y lo preocupante es lo que dices la pasividad de estos chicos (gracias al cielo no son la mayoría) que ni quieren estudiar, ni quieren leer, ni quieren comer, ni quieren viajar,… Y la otra cara de la moneda: solo culto al cuerpo, cirugías estéticas, dieta constante, consumismo a tope móviles, ropa,… Si haces una encuesta en clase todos te salen con lo mismo: quieren ser cantantes, modelos, actores,…

    No me quiero extender más pero lo peor para mí es que todos los demás después de veinte años (yo soy de la generación en la que se creó el botellón) lo vemos normal. Por eso en mi post coloque la canción de Efecto Mariposa que tanto les gusta ‘Te callas, te callas y no dices nada. Es más fácil finqir qué más da…’.

    Un abrazo,

  8. Fer dijo:

    Creo que no hay mucho más que decir después de leer la entrada (que me ha empocionado) y los comentarios aparte de daros la razón. Soy profesor de secundaria y esa indolencia, esa pasividad incluso, como bien dices, por la propia vida es tan patente que duele.

    Viven de puntillas, las únicas pasiones que les mueven son las sexuales (no me atrevería ni siquiera a decir que amorosas, debido a la poca profundidad con la que viven) y cuando no les mueve nada. Es exactamente eso. No se mueven. Son muebles. A veces me aterra pensar qué será de mis alumnos.

  9. Kaya dijo:

    Almezzer: No echarían a correr inmediatamente, desde luego, pero con el tiempo empezarían a sentir curiosidad…
    Con once años me leí “Macbeth”, y me gustó. Me dijeron que “no podía” leer libros de esos, así que empecé a leerlos con avidez. De no haber sido por esa prohibición, nunca me hubiese aficionado a la lectura :)

    Carmen: Yo soy joven, pero no soy un ejemplo ilustrativo de la juventud actual. Tengo diecisiete años. Si algún día salgo por las noches (porque de fiesta salgo como mucho una o dos veces al mes) estoy en casa como Cenicienta, antes de las doce. Apenas bebo: medio vasito de Rioja o Rivera en la comida de vez en cuando, una caña alguna vez. No fumo, ni tabaco ni nada, y de drogas ni hablar.
    Todo esto se debe en buena medida a una elección propia: fui una vez a un botellón y me aburrí tanto que no volví (por eso en buena medida salgo tan poco); probé un porro una vez: es la misma sensación que tengo a menudo y sin tomar nada, cuando a mi cuerpo le da por liberar adrenalina porque sí; el tabaco me lo dieron a probar cuando tenía ocho años, en el pueblo: lo pasé tan mal que desde entonces odio los cigarrillos.

    Se me tiene prohibido echarme novio, quedarme sola en casa un fin de semana, trabajar (salvo en cuestiones que impliquen al mundo editorial) y solicitar becas que impliquen que me vaya a estudiar fuera de Madrid.

    Estás también en lo cierto cuando dices que la pasividad ahora nos afecta a todos…

    Puede, Almezzer y Carmen, que sea cuestión de perspectiva: yo veo unas cosas, y vosotros otras. Ya he dicho que quizá se deba a que los jóvenes entre los que yo me muevo no son como la mayoría. Tenéis razón en que las prohibiciones, en la práctica, no existen. Pero sin embargo yo noto que pululan por el ambiente, como fantasmas.

    Fer: A mí me aterra pensar qué será de todos nosotros cuando mi generación tome el relevo de la vuestra…

    P.D.: Mientras revisaba el mensaje me he dado cuenta que yo soy una rebelde en toda regla: no hago nada de lo que, por ser joven, la sociedad supone que debería hacer :D

  10. Fer dijo:

    Kaya, perdona perdonísima que me meta, pero por dios, rebélate también ante esas prohibiciones que te han impuesto. Échate novio si te da la gana, si te apetece quedarte sola en casa un fin de semana y se da la oportunidad, imponte, trabaja si lo crees necesario y si te tienes que ir de casa porque te apetece pedir una beca, la pides. Especialmente esto último, no hay nada que nos haga crecer más que alejarnos de casa. También para valorar lo que dejamos detrás.

    Me has recordado mucho a cómo era yo con diecisiete y por eso te lo digo. La juventud solo se vive una vez y tu rebeldía te está quitando cosas que deben vivirse. Vive más, de todas maneras. Vívelo todo. Prohibido o no.

    un beso!

  11. Fer dijo:

    Te lo digo sobre todo porque has dado muestras de sobra de tu madurez a través de tus palabras y que te prohíban algo a estas alturas lo único que refleja (desde esta parte de la pantalla, al menos) es un deseo irrefrenable de tus superiores por impedir que crezcas. Crece. A tu ritmo, pero crece. Que no te prohiban hacerlo.

  12. Carmen dijo:

    Kaya:

    La verdad es que creo que sí que eres una rebelde para tus diecisiete años… He entrado en tu blog y felicidades. Lo de las prohibiciones me imagino que tendrán alguna explicación y entiendo la de no trabajar, porque la verdad es que tienes toda la vida por delante y ahora lo interesante para ti es estudiar y aprender cosas nuevas. El resto me da que pronto va a ser un poco incontrolable…

    Un abrazo fuerte y felicidades por tu rebeldía,

  13. Kaya dijo:

    Fer: Que haya prohibiciones no implica que, en la medida de lo posible, yo intente saltármelas. Soy rebelde por naturaleza ;)

    En cuanto a alejarme de casa, acepto cualquier oportunidad que se me ofrece, salvo que implique eso, ir a estudiar fuera de Madrid. No cursos de idiomas de un verano (eso les encanta), sino ir fuera a tiempo completo. Ya me han dicho que “en casa hasta que me case, y luego a vivir en el mismo bloque que ellos” :S

    Carmen: Muchas gracias por tus buenas palabras. A mí no me han dado ninguna explicación para tales prohibiciones, salvo que “soy menor”. Puede que la causa esté en buena medida en que soy hija única…

    En cuanto a lo de trabajar, mea culpa, debería haber matizado un poco más. Desde luego, no tengo intenciones de dejar los estudios y meterme en el mundo laborar de lleno. Me refería a trabajar en verano, o algún que otro fin de semana… Este tipo de trabajos son, por otra parte, experiencias muy enriquecedoras y educativas :)

  14. Marian dijo:

    Este tema resulta verdaderamente inquietante y después de leer detenidamente cada uno de los comentarios vertidos al respecto,poco queda ya por decir.
    Solamente mostrarme en total acuerdo en cuanto a la percepción de esa apatía y falta de motivación que sufre una gran parte de chicos y chicas en su adolescencia.Afortunadamente una minoría se decanta por una opción mucho más inteligente.
    Me gustaría añadir algo que me parece fundamental y es la falta de imaginación en los jóvenes de hoy;y eso es lo que les impide poder rebelarse,ser creativos y sobretodo ser más libres.La tecnología se impone como un arma de doble filo contra la imaginación.
    A raíz de ésto,se me ocurre apelar al buen hacer de una bruja de un precioso cuento,en el que plantaba en sus macetas palabras como “imaginación” y preparaba pociones mágicas que entremezclaba con alimentos.
    Ojalá fuera tan fácil……..

  15. Almezzer dijo:

    Kaya, creo que tienes una actitud ilusionada ante la vida, y eso es fundamental, sobre todo porque da sentido a muchas cosas. Sin ilusión no encontramos los cimientos necesarios para intentar hacer realidad nuestros sueños. Pero hay una cosa un poco inquietante en tus palabras. Eres hija única y se deduce una superprotección por parte de tus padres, que a veces hasta parece rayar en egoísmo. Aunque tu caso es muy diferente a los que han dado pie a este comentario, en el fondo todos esos chicos y chicas apáticos, sin ilusión, también han sido, o son, superprotegidos. Ese es uno de los grandes problemas de los jóvenes de ahora: la superprotección. Y aunque afortunadamente no todos reaccionan de la misma manera, creo que en todos quedará un lastre que arrastraréis siempre, a no ser que en algún momento de vuestra vida tengáis la fuerza y la inteligencia suficiente para quitároslo de encima y, de este modo, ser vosotros mismos por encima de todo, incluso de padres. Es inevitable para crecer. ¿Era Dostoyevski el que decía eso de que siempre es necesario “matar” al padre? Ahora no se “mata” a los padres, solo se les pide dinero.

  16. Almezzer dijo:

    Mariam, has dado en el clavo. ¡Imaginación! ¡Qué poco valoramos esta palabra! Sí, se está perdiendo la imaginación a marchas forzadas. Y la pérdida será irreparable, porque la imaginación es una de las bazas esenciales del ser humano, de todos y cada uno de los individuos que nos movemos por el planeta Tierra. Es la capacidad de ver, de interpretar y de reinterpretar todo lo que nos rodea. Y eso es un elemento esencial para ser nosotros mismos. Por último, te recuerdo que la bruja sin nombre, del cuento que citas, aunque es verdad que plantaba palabras en sus macetas, siempre fracasaba con la palabra “imaginación”. Toda una premonición.

  17. Julia dijo:

    A mi parecer es un pez que se muerde la cola… sí, hay chicos y chicas que no están dentro de este círculo. Muchos, lo probaron en su día para sentirse “dentro de algo”, por pura “aceptación” por parte de los demás. No olvidemos que cuando todo esto ocurre es más o menos en la adolescencia, ese momento de nuestra vida en el que todo se magnifica -para bien o para mal- y en el que los cambios son constantes. Podéis decirme que no todos necesitan sentirse “dentro de..” debido a su personalidad, supongo. Pero hay muchos otros chicos/as que sí, por poco que les guste lo que están o no haciendo. A lo mejor preferirían estar en casa leyendo, o viendo una película con sus padres o simplemente sentados en un parque a divagar con alguna persona parecida a ellos… pero en vez de eso están ahí, en medio de un tumulto de gente, con un vaso de un litro de “kalimotxo” que ni siquiera les gusta. Que lo beben a la fuerza… porque así son aceptados, “alguien” dentro de “algo”.

    Desde nuestro punto de vista, puede ser absurdo, lo reconozco… pero ellos no están en nuestra posición. Ellos no tienen ni 35, ni 24, ni 40 y a ellos sí les importa formar parte. Yo, por ejemplo, si no me apetece, me pido agua… pero imaginaos a un chaval tímido, solitario, al que por fin invitan a una reunión de estas en la plaza mayor de una ciudad cualquiera ¿bebiendo agua porque el “kalimotxo” no le gusta? Pues entonces… ¡¡se lo zampan!!

    Se debe educar, sí. Se debe inculcar los valores, o mejor dicho… se debe de dar la vuelta a la tortilla de los valores. En esta sociedad que nos inculca tanto la individualidad, ya podía ser para bien. Para saber que no hace falta estar en compañía por estar. Que hay mas ‘individuos’ como tú –sí, minoritarios pero están- y que simplemente si dejamos de ver ese acto como un acto, no de rebeldía, sino como decadencia del propio ser humano (porque a mis ojos es decadente acabar tirado en un portal vomitándose encima, u orinándose… ¡¡bufff que rebeldes!!! ¡¡tanta rebeldía no por favor!!) puede que algún día podamos discutir de otra cosa.

  18. Marian dijo:

    Pues sí,Alfredo,es cierto-y lo recuerdo bien-que la bruja sin nombre fracasaba con la palabra “imaginación”,pero eso no la dejó impasible,no tiró la toalla.Y yo he preferido quedarme con ese espíritu de lucha,con su tenacidad,fundamental en la vida para conseguir todos aquellos objetivos que perseguimos.
    Y como decimos aquí en Asturias,”prestóme” mucho imaginar a esta bruja derramando sus pociones mágicas en los botellones y demás sustancias que muchos chavales y chavalas ingieren sin control.
    Cosas de la imaginación….
    Un saludín

  19. Almezzer dijo:

    Julia, no sé quién dijo que la adolescencia era una enfermedad que se cura con la edad. El problema es que cada vez se hace más larga y, de seguir así, en algunos casos se hará crónica. Y otro problema añadido es que los hábitos de los que hablamos en este comentario hacen que los adolescentes maltraten su cuerpo (y también su mente) más que nunca. Si algún día consiguen abandonar la adolescencia saldrán seriamente tocados, algunos de forma irreversible. Y no solo por la bebida. La anorexia y la bulimia están causando estragos entre miles de jóvenes, que se entregan a ellas con una frivolidad asombrosa

    Sí, es el momento del grupo (la tiranía del grupo), todos quieren diluirse en el grupo y, por supuesto, no llamar la atención entre los compañeros tomando agua en vez de una bebida alcohólica. Eso nadie lo va a poder cambiar. Pero creo que la adolescencia es el momento en que comienzan a forjarse lo sueños, y los sueños son lo que puede dar sentido a toda una vida. Me pregunto: ¿dónde están esos sueños en la mayoría de los adolescentes? Y si existen esos sueños, creo que nos quedaríamos de piedra al oírlos. Yo a veces les pregunto por sus sueños cuando doy alguna charla en un IES y sus respuestas suelen ser: sueño con ser millonario, sueño con pasarme la vida de juerga, sueño con no hacer nada, etc. Los chicos más esforzados sueñan con ser futbolistas. Las chicas más esforzadas sueñan con ser peluqueras. Los políticos dicen: se trata de la generación mejor preparada de la historia. ¿Será verdad? Preparada, ¿para qué? ¿Para dejar que la exploten miserablemente los empresarios de turno? ¿Para aceptar contratos de miseria? ¿Para vivir sin otro aliciente que no sea el consumo desaforado?

    A pesar de todo lo dicho, me encanta la gente joven, me encanta escribir para ellos, me encanta intentar interesarles en la lectura, me encanta debatir con ellos… Sentirme como ellos. Ya lo dijo Picasso: el que es joven, lo es toda la vida.

  20. Almezzer dijo:

    Marian, puede ser una solución: que la bruja buena, vieja y sin nombre derrame su pócima de imaginación en los botellones del fin de semana.

  21. Rebelémonos contra el sistema emborrachándonos - elculturaldenerea.com dijo:

    […] Y de vez en cuando encuentras por la red cosas como las que leemos en el Falso Diario de Alfredo Gómez Cerdá, hablando de este tema. En su entrada, leemos: El sistema, contra el que se supone que se rebelan algunos jóvenzuelos, prefiere que sigan arrasando parques los fines de semana, prefiere que sigan bebiendo hasta el coma etílico, que sigan tomando drogas hasta la locura, que sigan incrementando las listas del fracaso escolar, que la apatía y la indiferencia sean el objetivo de su vida… Y el sistema quiere todo esto porque su intención es controlarnos a todos para, de esta manera, continuar siendo el sistema y perpetuarse en el poder. Ni emborracharse, ni consumir drogas, ni arrasar un parque son anctos de rebeldía, aunque algunos los enmascaren así. Hoy en día el primer acto de auténtica rebeldía que se puede hacer es dar un paso decidido hacia la cultura, la verdadera cultura, y -por ejemplo- leer un libro. A comienzos de este siglo XXI, tan incierto, el libro y la lectura cobran un interés inusitado, porque el libro y la lectura se están convirtiendo en la única alternativa a una estupidez colectiva que se extiende como una gigantesca mancha de aceite. Una estupidez que no es espontánea ni consustancial al ser humano, sino que parece planificada con premeditación, alevosía y otros agravantes. Rebelémonos de verdad y comencemos a leer. Apropiémonos de la cultura y, solo de esta manera, podremos intentar ser libres […]

  22. Armando Pedraza Guadarrama dijo:

    Ami me gusto mucho el libro de DOÑA PIÑONES se los recomiendo que lo lean porque esta muy interesante y trata sobre nuestros miedos y que jusgamos y luego resulta que no es lo que estamos diciendo por eso los invito a que lo lean.

  23. LulaMae dijo:

    De lo que se les ha privado a los jóvenes, por lo menos a los que yo veo día a día (soy bibliotecaria en un colegio) es de la presencia de sus padres. Sin límites, sin autoridad, ¿contra qué rebelarse? No estoy de acuerdo con que el consumo de alcohol y drogas descontrolado sea una forma de rebeldía, creo que más bien es una forma de evasión, un grito de auxilio que reclama atención o una forma de indolencia. La literatura no les va a salvar, y por desgracia sus profesores tampoco, porque ya no tienen autoridad sobre ellos.

  24. Almezzer dijo:

    LulaMae, hace unos años escribí un libro que se titula “Papá y mamá son invisibles”. Así que de acuerdo contigo. Pero hay una cuestión que planteas y que daría mucho juego: la autoridad. Dices que los profesores no tienen autoridad sobre sus alumnos. Yo, la verdad, no sé si la solución es la autoridad. Creo que no. Creo que hace falta otro modelo de escuela, de enseñanza, de pedagogía… que promueva el respeto y el entendimiento y que devuelva la ilusión por aprender a todos. Esa nueva escuela sería el único remedio para cambiar a esta sociedad tan vacía, en la que el saber ya no ocupa lugar.

  25. FJ dijo:

    El verdadero problema es la hipocresía. Yo me he encontrado a más de un profesor y más de dos de juerga los jueves, profesores que dan clase a niños a la mañana siguiente.
    El problema son los valores que se fomentan, las botellas en casa, los padres en los bares, las madres en los bingos a la hora de la compra.
    El problema es que muchos padres no se molestan en hablar con sus hijos de nada, los traen al mundo, les dan un techo y un alimento. Como el que tiene un hamster en casa.
    El problema no es la escuela, si no los profesores que imparten en ella, lo digo con conocimiento de causa. Es el peor profesorado de la historia de la humanidad. Conozco a muchos estudiantes de magisterio (yo estudio 5º de Filología Alemana en la Ucm).
    Las series televisivas, la desinformación completa sobre los daños verdaderos. Si prohibes algo y metes miedo lo mitificas. Habría que desmitificar las drogas, y hablar de ellas como lo que son. Mierda para el cuerpo. Como lo son las pastillas que toman las madres por la noche, y como son los canutos y los tiros que fuman y se meten los padres en las bodas y en las reuniones de amigos.
    La autoridad ha de ser una autoridad moral. Un policía corrupto, un profesor inculto y un padre inmoral y aborregado, ¿qué imagen pueden proyectar?
    Hay muchos drogadictos que leen, y siguen siendo drogadictos. La lectura no salva de la droga. Lo digo con conocimiento de causa también. Es más, la mayoría de grandes escritores han sido unos alcohólicos como Edgar Allan Poe o Bukovsky, por poner un mínimo ejemplo. Georg Trakl murió de sobredosis de cocaína y es uno de los mejores poetas del siglo XX. ¿Y qué?
    ¿ A quién pretendemos ayudar? ¿A la hipocresía?
    ¿Partidos antidroga, donde se consume en los vestuarios?
    Ningún anuncio, ni ninguna fundación pueden concienciar. Y sobre los sueños de los jóvenes habría mucho que hablar.
    Habrá que soñar con poder pagar una casa, o con poder independizarnos antes. Es frustrante. Porque la frustación es el primer camino hacia las drogas, que te evaden, te euforizan y te destruyen. No los sentimientos de grupo. Es tu propia ebriedad en compañía.
    Los españoles tenemos el don de la ebriedad.
    Me cansa la pose cultureta antidroga, y luego la pandilla de intelectuales del whisky. Si Sabina se mete colombia entera de cocaína por la nariz está muy bien, porque es Sabina, si lo hace un chaval en el portal de tu casa, ya no te hace tanta gracia. Cuando ese chaval puede ser sin que tú lo sepas Arthur Rimbaud o Julio Cortázar.
    Un respeto a la juventud, todos somos personas. Y como personas hay que intentar comprenderse.

  26. maricarmen dijo:

    Hola a todos.
    Me encanta todo lo que habeis escrito sobre este tema.
    Tengo 23 años y creo que el problema de todo radica en multitud de razones interconectadas.
    Unos se tiran a la mala vida debido a los padres inexistentes que no se preocupan verdaderamente por sus hijos.Estos niños se sienten muy solos, tienen mucha falta de cariño y se sienten nada;necesitan mucho mas amor para poder sentirse alguien en la vida;lo digo por propia experiencia.Trabajo en un cole,y estos niños de los que hablo a poco que les des cariño, evolucionan muy muy favorablemente en todos los aspectos.Tenemos que hacerles sentir importantes,como lo son, son el futuro y ademas personas maravillosas;todos contenemos dos animales feroces en nuestro interior, el bueno y el malo, y todo depende de cual queramos alimentar.Yo pido por favor que aquellas personas que no comprendan la importancia de tener un hijo, no los tengan;hay muchos medios para disfrutar del sexo sin necesidad de tener hijos;y por favor si los tienen que les den mucho amor porque ello hara que sean capaces de todo.Una mente sana comienza por tener unos buenos cimientos familiares, continua por tener una buena educacion y finaliza con la propia eleccion de la persona que somos libres al fin y al cabo para decidir sobre lo k queremos ser en esta vida.Antes de actuar debemos aprender a pensar, a ser autocriticos con todo y a formar valores en nuestra vida, respetando al resto de personas.Debemos luchar por traer a este mundo niños con autoestima alta, que se valoren muchisimo y que se sientan muy queridos.Creo que ahi radica nuestro error y todos deberiamos ayudar a cambiar este mundo.No hay nada perdido si existe una sola persona en este mundo que crea que todo esto puede cambiar.Yo estoy segura que no existen casos perdidos, sino olvidados;y con este largo discurso espero haber dejado claro que todos somos personas y nos sentimos muy desgraciados cuando no nos demuestran el amor.Los besos y el contacto fisico entre padres e hijos es super importante;dejemos atras el materialismo y centremonos en lo importante en la esencia de la vida que es sobrevivir y ser querido.

    Ah!! y para todos aquellos que piensen que no hay otras formas de divertirse,permitidme deciros que es mas dificil caer en esta vida que llevar una vida normal;tenemos el deporte,el cine,los museos, el teatro, la universidad, las tertulias, los libros,los observatorios astronomicos,los viajes a lugares increibles,el amor, la compañia, la solidaridad, la ayuda, las excursiones, los hermanos, las miradas, los abrazos, los hijos, los animales,los ancianos, los niños que pasan hambre,los niños enfermos, los discapacitados…..
    tenemos millones y millones de razones para divertirnos y millones y millones de cosas por las que luchar antes de caer en esta manera de no vivir;la vida no es facil pero ahi radica su grandiosidad y asi es la unica forma de valorarla;dejemos atras el miedo y luchemos por lo que merece la pena de verdad.

    Un Saludo

  27. vero dijo:

    son perfectos

    w3rttttttttt

  28. iria dijo:

    que guas soyis os amo con locura y soy mia coruchi y soy una gran fan suya

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