Una cita
Una cita de Lope de Vega, que ya utilicé a mediados de los años setenta en una novela de quinientos folios que permanece inédita (seguramente con razón):
Porque a veces lo que es contra lo justo, por la misma razón deleita el gusto.
Elucubrad sobre ella, si os place.



16 de Febrero, 2008 - 11:54
Joer, pues tiene tela la cita, eh? Pero muy cierta, ¿Qué da más placer que hacer lo que nos está prohibido? ;)
17 de Febrero, 2008 - 0:57
Si que tiene tela la frase, Fer. Lope era mucho Lope. No creo que se refiera solo a lo prohibido cuando dice “contra lo justo”. Creo que también se refiere a lo razonable, a lo establecido, a lo bienvisto, a lo que se espera de nosotros, a las normas sociales.
17 de Febrero, 2008 - 16:11
¿y quién te dice a ti que no cumplir todo eso que tú dices, lo razonable, lo establecido, lo bienvisto, lo que se espera de nosotros, las normas sociales no se lo tiene prohibido mucha gente? Al fin y al cabo, de vez en cuando, no cumplir con nuestro cometido es lo que nos da libertad ;)
17 de Febrero, 2008 - 17:51
Porque cada vez que no hago
lo previsible,
lo correcto,
lo aprendido,
lo que se espera de mi
(ni siquiera lo que yo espero de mí),
me desvío de todo lo que está escrito
y me regalo un futuro completamente nuevo.
B.Wang
19 de Febrero, 2008 - 15:04
Una de las cosas que me ha llamado la atención de la cita es el “por la misma razón”.
Sugiere que no solo a veces nos gusta “algo” que va contra lo justo, lo recto, lo establecido… sino que ese “algo” nos gusta precisamente por eso, por ir contra lo justo. Quizá si el mismo “algo” no tuviese ese componente, no nos atraería.
20 de Febrero, 2008 - 18:04
Pues sí, jg, por ahí van los tiros.
20 de Febrero, 2008 - 18:08
LaYebra, creo que esa frase de B.Wang (a quien no tengo el gusto de conocer) encierra la misma filosofía que la de Lope. No hay nada como “desviarse” para descubrir cosas nuevas. Hay desvíos de todo tipo, unos son simples atajos; pero otros nos hacen dar tantas vueltas que al final no volvemos a encontrar el camino.
20 de Febrero, 2008 - 18:16
Fer, aunque con retraso, quiero responder a tu último comentario, porque decías una cosa muy interesante. Somos nosotros mismos los que nos prohibimos cosas. Tal vez, en algunos casos esa autocensura nos ayude a vivir; pero en la mayoría de las ocasiones nos amarga la vida porque le quita toda la sustancia.