Esta entrada fue publicada
el Domingo, 13 de Enero de 2008 a las 18:40 y está clasificada bajo: General.
Puede hacer un seguimiento de los comentarios de esta entrada gracias al feed RSS 2.0.
Puede dejar un comentario, o enviar un trackback desde su sitio.
13 de Enero, 2008 - 19:18
Sí, la muerte aparecerá un día u otro. Y ahí, cuando miremos hacia atrás y recordemos lo que hemos vivido, por qué y -sobre todo- cómo lo hemos hecho,nos iremos con una media sonrisa en la boca -siendo conscientes de lo que dejamos, pero lo mucho que nos llevamos- o con una sensación de amargura -arrepentidos de los trenes que dejamos escapar. Por miedo; Por dejadez. Por muchas razones-.
¿Por qué, si tenemos un día para venir y un día para irnos, nos empeñamos tanto en acelerar la marcha?
Sombrío, triste, desolado, solo… muchas sensaciones encontradas. Pero todas, unidas y no separadas, son lo que conforman -como no- un instante, mínimo, de nuestra vida. Pero ¿Y el resto?
Cuando estamos mal, parece que solo sabemos refrotarnos una y otra vez, en ese barro que nos cubre de pies a cabeza. Pero no olvidemos cómo somos, qué vivimos, sonreimos, disfrutamos, cuando estamos bien. Cuando aún somos capaces de saborear la palabra Felicidad.
Fuertes. Debemos sabernos fuertes para cuando tengamos un momento de flaqueza, saber levantar la cabeza, mirarnos a un espejo y no ver las sombras reflejadas en él, sino a nosotros. Mirar más allá de los ojos, y pasar la página.
13 de Enero, 2008 - 19:19
No podía dejar pasar esta ocasión que me brindas de despedir a mi paisano, “maestro de poetas y luchador por las libertades” que vuelve a su tierra para su último reposo
MUERTE EN EL OLVIDO
Yo sé que existo
porque tu me imaginas.
Soy alto porque tu me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita…
Gracias por tu ejemplo, Ángel.
http://www.youtube.com/watch?v=ejr6J2Ii6ac
14 de Enero, 2008 - 2:07
Su corazón ,cansado ya de latir,se ha apagado;no así la llama de su poesía que permanecerá siempre viva.
Te esperamos en ésta “tu tierrina”,nuestra tierrina.
Mi recuerdo y mi pequeño homenaje:
CUMPLEAÑOS
Yo lo noto:cómo me voy volviendo
menos cierto,confuso,
disolviéndome en aire
cotidiano y burdo
jirón de mi,deshilachado
y roto por los puños.
Yo comprendo:he vivido
un año más,y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!
Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.
14 de Enero, 2008 - 23:29
¿Cómo seré yo
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
-qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.
Otro poema (uno de mis favoritos)de Ángel Gónzalez. Le seguirán mis ojos, fieles también, a donde vaya.
15 de Enero, 2008 - 13:04
Qué tarde he conocido yo a este gran poeta…
Bueno, menos mal que nos queda toda su obra.
17 de Enero, 2008 - 13:20
Yo como inculto total en cuestión de poesía española actual (la extremeña me la sé un poco mejor, pero por eso de que son paisanos y la curiosidad me lleva a ellos) no conocía a este poeta, pero estos últimos días que en la mayoría de los blogs que leo se le hace un homenaje le estoy descubriendo y me está interesando mucho su forma de hacer poesía. Una gran pérdida, sí.
11 de Marzo, 2008 - 22:25
…y ahora que me dicen que te has ido no lo puedo creer. Leo tus poemas. Me emociono con ellos. Llegas a un lugar muy hondo en mi corazón. Cada vez que miro un libro te imagino escribiendo en él. Cuando escribo te tengo en mente. Y eso me ocurre sin yo saberlo. Me pongo ante las teclas de mi ordenador y sueño, sueño una vida mejor. Miro a mi alrededor intentando plasmar todo lo que me has ido enseñando con tu sensibilidad. El mundo que has visto con tus ojos ha ensombrecido muchas veces a los que no creen en las consecuencias de los buenos actos. Dando lugar a caminos insospechados intento crear algo que tenga valor en un día como hoy. Se que las palabras ahora mismo no expresan ni una pequeña parte de lo que mi corazón siente. Sólo puedo decir que nunca dejaré de escribir una Palabra Sobre Palabra. Gracias por amar la vida, amar la escritura.
Mientras poseas la lujuria,
seguirás en mí,
mientras logres atajos
a mi corazón conquistarás
cada milímetro de mi piel.
Preveo
largas noches bajo tu manto.
Califico problemas
que disipas con tu voz…
Mientras
tú insinúes que me amas
el cielo seguirá siendo azul,
inmaculado,
y seguiré proclamando, mi
marquesa,
las bondades de tu aura,
bajo las nubes que se alían conmigo,
bajo el sol que jamás dejará de desearte.
Homenaje a “Mientras tú existas”, del poeta Ángel González.
27 de Marzo, 2008 - 11:26
Mi poeta asturiano, de mi Asturias del alma, de mi tierra. Con tus palabras has llenado muchos de mis días, de mis amores, tus libros descansan en mis estanterías, ajados ya de tanto usarlos y se me quedan aún pequeñas tus palabras ahora que sé que te has ido. Cómo lloré el día que escuché por la radio que te habías ido refugiada en mi casa en Oviedo y mi madre preguntando qué te pasa, hija y yo queriendo decir y no decía que te habíamos perdido para siempre (y qué iba a entender mi madre de todo esto!). Hoy quiero decirte, ya meses después, ahora que tropiezo de casualidad con este blog, que te vamos a extrañar. Me quedo con mi estrofa favorita de uno de tus poemas: “… si yo fuese Dios haría lo posible por ser Ángel González para quererte tal como te quiero”. Gracias por todas tus palabras.