¡Qué suerte la mía!

Pues resulta que en un armario de la cocina, muy al fondo, he encontrado un paquete de los grandes con rollos de papel higiénico. Lo había olvidado allí probablemente hace meses. Se trata de un papel de doble capa, de tacto fino, delicado y resistente. He estado elaborando un plan: como tengo rollos de papel…